Archivo de la etiqueta: Inglaterra

La juguetería londinense Hamleys

vuelos baratos a Londres

La Navidad ya está ahí. Época muy especial para los niños porque para ellos es cuando llegan los Reyes con los regalos. En Reino Unido no hay más reina que la que ostenta la corona pero quien reserve vuelos baratos a Londres tendrá ocasión de visitar uno de los comercios más populares por estas fechas y seguramente trarese de vuelta unas cuantas compras para la mágica noche del 5 de enero: la Juguetería Hamleys.

Este establecimiento histórico con 250 años de existencia (y recientemente vendido al grupo francés Ludendo por 74 millones de euros) es el mayor del mundo en su especialidad. El nombre viene de su fundador, William Hamley, que decidió montar una tienda de juguetes allá por 1760, aunque originalmente la llamó Noah’s Ark (El Arca de Noé) y estaba situada en High Holborn. El establecimiento prosperó y en 1881 fue trasladado a Regent Street, donde estableció definitivamente su sede central, entre los números 188 y 196.

Sin embargo que nadie se extrañe si encuentra una juguetería Hamleys en otro lugar porque ha abierto sucursales en otras ciudades inglesas como Manchester y Birmingham, además de en Edimburgo (Escocia), Belfast (Irlanda del Norte), Dublín (República de Irlanda) e incluso otros países fuera de las islas británicas o del continente, caso de Dinamarca, EEUU, Suecia, Jordania, Dubai, India y Arabia Saudí.

Hamleys adquirió tal prestigio que los reyes de Inglaterra compraban allí los jugeuetes para la familia. Por eso ha permanecido abierta tanto tiempo, salvando un breve cierre en 1931 causado por la Gran Depresión. Y por eso más de 5 millones de personas visitan cada año sus 7 pisos abarrotados con 40.000 tipos de juguetes diferentes, desde juegos de mesa a peluches pasando por puzzles, muñecas, artículos para bebés, productos de marcas como Disney o Lego e incluso merchandising cinematográfico.

Pasear por Londres en Navidad implica casi inevitablemente acercarse a Hamleys, atraídos por su fachada decorada con espectacular iluminación ad hoc y, en el interior, la gracia de ver a los empleados atendiendo al público disfrazados. Todo ello en horario de 10:00 a 20:00 (de lunes a viernes), de 9:00 a 20:00 (sábados) o de 12:00 a 18:00 (domingos).

El Pall Mall de Londres

vuelos baratos a Londres

Seguro que quien reserve alguno de los vuelos baratos a Londres lleva en mente la imagen de los famosos clubes ingleses decimonónicos, esos centros exclusivos y elitistas donde los caballeros pasaban la tarde jugando a las cartas, leyendo la prensa, discutiendo la actualidad o simplemente consumiendo el tiempo en un ambiente muy particular, hasta hace poco vetado a las mujeres. Pues bien, la mayoría de esos sitios se situaban, y muchos ahí siguen, en el Pall Mall.

El Pall Mall es una calle paralela al Mall que empieza en St. James y confluye en la popular Trafalgar Square a través de Waterloo Place y Regent Street. Sin duda es la más elegante de la zona, y eso que el entorno es de bastante nivel. El peculiar nombre procede de la expresión palle-malle, un juego de pelota y palo que estaba de moda en el siglo XVII y entusiasmaba al rey Carlos I, quien mandó construir una cancha en lo que hoy es la avenida.

De hecho, buena parte de los edificios e inmuebles del Pall Mall pertenecen a la Corona, caso del Palacio de St. James o la Marlborough House. Y es que si de algo no anda escasa la calle es de residencias de la sangre azul, ya que también se pueden localizar allí Schomberg House, la War Office (conjunto de edificios en torno a la Cumberland House, centro administrativo gubernamental en su día) y la Buckingham House (que, como se puede deducir de su nombre, era el hogar del duque de Buckingham).

Por si no hubiera bastante, el Pall Mall acogió por un tiempo las sedes de la Royal Academy, la National Gallery y la famosa casa de subastas Christie’s. Pero, sin duda, fueron los clubes los que dieron carácter a la calle. Nacieron a partir de los coffe-houses del siglo XVII, lugares donde el público en general podía entretenerse con las tranquilas actividades citadas antes. Sin embargo, un siglo más tarde empezaron a imponerse restricciones y normas que culminaron en el XIX alcanzaron cotas de extravagancia: el Travellers exigía que sus socios hubieran viajado un mínimo de 500 millas desde Londres; el Savoy instituyó el té de las cinco…

Por increíble que parezca, algunos siguen esa tónica, exigiendo vestir de etiqueta (o, al contrario, únicamente ropa deportiva), admitiendo sólo libras para pagar, etc. Y la mayoría no permiten la entrada más que a sus miembros. Aparte de los citados, destacan el Reform (al que pertenecía Philleas Fogg en la novela de Julio Verne La vuelta al mundo en ochenta días pero que tuvo como socios auténticos a Churchill, Arthur Conan Doyle, E.M. Forster, Henry James, H. G. Wells, Lloyd George. Palmerston o Thackeray), el Atheneum (también Churchill y Conan Doyle, Coleridge, Darwin, Joseph Conrad, Faraday, T.S. Eliot, Disraeli, Kipling, Walter Scott, Dickens, Yeats o Wellington), el Army and Navy, el Oxford and Cambridge y el Royal Automobile.

Foto: Panhard en Wikipedia

Saint Bartholomew the Great

vuelos baratos a Londres

La facilidad de encontrar vuelos baratos a Londres desde muchos sitios permite que se pueda viajar una y otra vez a la capital británica para ir descubriendo poco a poco todos esos rincones recónditos y medio escondidos, pero fascinantes y llenos de interés, que suelen pasar desapercibidos ante los grandes atractivos turísticos típicos. Uno de ellos es la iglesia de Saint Bartholomew the Great.

Está en en la calle Kinghorn, en West Smithfield, es decir en plena City: ligeramente al norte de la Catedral de San Pablo, para más señas. Una zona de gran animación, llena de pubs y restaurantes y donde el centro de atención es el Smithfield Market. Pero es fácil pasar de largo sin verla si se va con la imagen de la foto en mente porque queda oculta tras un arco romano al que en 1595 se le construyó encima un pórtico de estilo Tudor que sirve de acceso.

En realidad este templo, el más antiguo de Londres después de la capilla de St. John (la de la Torre), es lo que queda de un monasterio fundado en 1123 por el canónigo agustino Rahere, un exministro de Enrique I que optó por la vida espiritual tras enfermar gravemente y conseguir sanar a base de plegarias. Durante su convalecencia tuvo una visión en la que San Bartolomé le pedía que erigiera un cenobio y un hospital para los pobres. Rahere cumplió su promesa y el lugar se convirtió en centro de peregrinación famoso por sus poderes terapéuticos; incluso hoy se sigue acudiendo cada 24 de agosto.

En 1543 Enrique VIII expropió los monasterios católicos y el de St. Bartholomew fue parcialmente destruido hasta el punto de que lo que se ve actualmente es sólo un tercio del original. Lo que quedó se dedicó a usos variados y no muy honrosos: establo, taberna, almacén. Pero ni el terrible incendio de 1666 ni los bombardeos alemanes de la Segunda Guerra Mundial afectaron a la iglesia que, finalmente, fue restaurada en 1929 imitando su estilo románico normando.

Es probable que muchos la reconozcan porque ha salido bastante en el cine. Allí se rodaron escenas de películas como Shakespeare in love, Cuatro bodas y un funeral, Elizabeth y Robin Hood, príncipe de los ladrones, entre las más conocidas.

Florence Nightingale Museum

vuelos baratos a Londres

Uno de los grandes personajes de la Historia, no sólo de Inglaterra sino mundial, fue Florence Nightingale. Sus ideas y su esfuerzo personal cambiaron completamente los conceptos en la atención médica y, de paso, la misma profesión de la enfermería y ciertas convenciones sociales. Heroína nacional premiada con la Orden del Mérito del Reino Unido en 1907, además de recibir las llaves de la Ciudad de Londres al año siguiente y ofrecerse a sus familiares enterrarla nada menos que en la Abadía de Westminster (prefirieron hacerlo en una humilde parroquia de Hampshire), el Florence Nightingale Museum es un paseo por su vida, una amena lección de historia y una emocionante experiencia didáctica.

Florence ((1820-1910) empezó a entrar en la posteridad cuando viajó hasta el frente de Crimea en 1854 para atender a los heridos. Con 38 enfermeras a su cargo revolucionó la forma de afrontar la sangría humana que llegaba cada día, eliminando el hacinamiento a que se sometía a los heridos, proporcionándoles una atención digna y humana, y ocupándose no sólo de los británicos sino también a sus aliados turcos (por eso se le ha erigido otro museo en Estambul).

El trabajo no pasó desapercibido y, a su vuelta, se le pidió que difundiera esos novedosos métodos. Así creó la primera escuela de enfermería laica en 1860, pues hasta entonces solían ser monjas las dedicadas a esa labor y ella era anglicana. Su última sede fue el Hospital St. Thomas , hoy integrado en el King’s College; los turistas que aprovechen los vuelos baratos a Londres lo encontrarán en Gassiot House (Lambeth Palace 2), junto al Támesis, cerca del puente de Westminster.

El lugar experimentó una reforma a cargo del arquitecto Kossmann de Jong (1,6 millones de euros de presupuesto) con motivo del centenario de la muerte de Florence en 2010. Actualmente abren al público 3 pabellones: el Gilden Cage (dedicado a su infancia y juventud, siempre luchando contra los convencionalismos sociales), The Calling (su etapa en Crimea como enfermera) y Reforme & Inspire (la lucha político-social que la llevó a escribir 200 libros y originó el Higtingale Pledge, una especie de juramento hipocrático para enfermeras).

La colección presenta dos millares de piezas, entre las que se incluyen su botiquín personal y su mascota (un búho llamado Atena), registros y documentos varios, fotos (no muchas porque era reacia a retratarse), material médico, uniformes y, por supuesto, uno de aquellos farolillos con los que visitaba a sus pacientes durante la noche y que le hicieron acreedora del sobrenombre de Dama de la lámpara.

El museo abre todos los días de 10:00 a 17:00 y cuesta 5,8 libras (4,80 los niños y 16 las familias).

The Old Operating Theatre Museum and Herb Garret

vuelos baratos a Londres

Una de las ventajas de los vuelos baratos a Londres es que los económicos precios permiten volver una y otra vez para ir descubriendo más y más rincones de la capital británica. Y realmente hay muchos que suelen quedar fuera de las visitas habituales. Uno de ellos, por ejemplo es el museo médico más antiguo de Europa. Está en el 9 de Saint Thomas Street, barrio de Southwark, alojado en el ático de la iglesia de St. Thomas, que antaño formaba parte del hospital del mismo nombre. Su nombre es complejo: The Old Operating Theatre Museum and Herb Garret, que traducido significa algo así como Museo del Antiguo Quirófano y Herbolario.

El hospital fue creado en al año de 1215 en honor de Santo Tomás Beckett y estaba administrado por la orden agustina. Los avatares políticos e históricos cambiaron su gestión e incluso el Tomás al que se dedicaba pero siguió ofreciendo sus servicios a gente humilde y madres solteras (las clases pudientes se trataban en su propia casa). En el siglo XVII se lo sometió a una reconstrucción en la que le añadieron el templo; luego, en 1822, el herbolario donde se fabricaban los fármacos pasó a ser el quirófano.

En 1859 la enfermera Florence Nightingale, que había adquirido prestigio por sus avanzados métodos de tratar a los pacientes y su interés en la desinfección del entorno durante la Guerra de Crimea, recomendó trasladar las instalaciones a Lambeth. El quirófano se cerró y nadie volvió a acordarse de él hasta casi un siglo después, en 1957.

Ésa es la estancia estrella del museo, por supuesto. Allí, en su tosca mesa central, se operaba ante la mirada de los estudiantes que abarrotaban el graderío. Hasta la invención del éter y el cloroformo en 1847 sólo podía anestesiarse recurriendo al opio o, directamente, a emborrachar al paciente, por lo que las intervenciones solían reducirse a amputaciones. De ahí que se cubriera el suelo con serrín para evitar resbalones con la sangre.

Además del quirófano hay una exposición sobre la medicina y la cirugía de la época, con abundantes muestras de instrumental, algunas de las cuales parecen más propias de un carpintero o de un verdugo, si bien las usadas para las amputaciones no han cambiado mucho de ayer a hoy. Muchas de esas herramientas eran fabricadas por especialistas en la misma calle y cuando el hospital se trasladó a otra zona de Londres ellos se fueron detrás.

El museo abre a diario de 10:30 a 17:00, cerrando sólo en época navideña. La entrada cuesta 3,75 euros (un euro menos en tarifa reducida y 2,25 los niños).

Foto: Mike Peel en Wikimedia

El cementerio de Highgate

vuelos baratos a Londres

Ya que se acerca la emblemática fecha de primeros de Noviembre, fiestas de Todos los Santos y los Fieles Difuntos, no está de más reseñar algún cementerio. Y esta vez toca el de Highgate. Gracias a los abundantes vuelos baratos a Londres no es difícil visitar este fascinante lugar del norte de la ciudad, ubicado en la zona de Hampstead, que de un tiempo a esta parte se ha convertido en destino turístico gracias a su inclusión en el Registro del Patrimonio Inglés de Parques y Jardines de Especial Interés Histórico (1987).

En Inglaterra, hasta el año 1832, las inhumaciones se hacían en pequeños camposantos parroquiales, detrás de la iglesia. Sin embargo se había presentado un problema acuciante: desde principios de siglo la población de Londres había crecido desmesuradamente, calculándose que en dos décadas se duplicaría. Esto provocó que, literalmente, no hubiera más sitio para enterrar; no era raro que al excavar una fosa aparecieran restos de otra y el exceso de descomposiciones se filtraba a las corrientes subterráneas de agua, difundiendo epidemias.

Por esta razón, el Parlamento dictó una ley ordenando la construcción de siete nuevas necrópolis privadas a las que se conoció como los Siete Magníficos: Kensal Green, West Norwood, Abney Park, Nunhead, Brompton, Tower Hamlets y Highgate, que cronológicamente fue el tercero en hacerse, según diseño del arquitecto Stepehn Geary.

Fue inaugurado en 1839 con tal éxito que en 1854 ya necesitó una ampliación hacia el este, quedando con dos áreas diferenciadas separadas por una línea férrea. Durante un tiempo todos se lanzaron a construir panteones, dejando para la posteridad un elegante legado monumental y artístico de estilo victoriano. Pero luego decayó y llegó a amenazar ruina, por lo que en 1981 tuvo que asumir su gestión la Highgate Cemetery Friends Society.

En sus 20 hectáreas, cubiertas de densa y misteriosa vegetación entre la que no es raro encontrar animales salvajes, se puede encontrar avenidas tan sorprendentes como la Egipcia, que está compuesta por mausoleos de aspecto faraónico (moda impuesta por el brillante momento de la arqueología decimonónica) y desemboca en Circle of Lebanon, una plaza formada por tumbas dispuestas en círculo con un enorme cedro libanés de 300 años en medio.

También los sepulcros de algunos personajes famosos, entre ellos Karl Marx, el químico Michael Faraday, el escritor George Eliot, la familia de Charles Dickens, los pintores John Singleton Copley y William Michael Rosetti, el guionista Carl Mayer, el actor Ralph Richardson o el mánager de los Sex Pistols, Malcolm MacLaren. Recientemente, en 2006, fue enterrado también Alexander Litvinenko, el famoso disidente ruso envenenado con polonio por -dicen- agentes de Putin.

En total, Highgate acoge 168.000 cadáveres que descansan en 52.000 tumbas. Entre ellos estaría el de un vampiro que se hizo muy popular de 1967 a 1970 y cuyas presuntas andanzas nocturnas atrajeron a ocultistas, exorcistas y periodistas con ganas de explotar el filón.

El horario de apertura es de 10:00 a 16:30. A la zona Este se accede libremente por 3 euros, pero a la Oeste sólo en visitas guiadas por 7 libras (a las 13:45).

Foto: Mario Mourino en Wikipedia

La estación de Charing Cross

vuelos baratos a Londres

La estación de Charing Cross no es uno de los lugares que está en la mente de los turistas cuando cogen sus vuelos baratos a Londres, salvo que hayan planeado tomar luego un tren para visitar algún rincón del sur o sudeste de Inglaterra. Lo cierto es que este enorme edificio ya no se parece al original de 1864, ya que una profunda reforma lo ha transformado en una mole de aspecto macizo en la que se combinan los materiales más modernos -hormigón, acero- con formas clásicas.

Sin embargo resultaría muy interesante acercarse y ver su entorno por la cantidad de detalles histórico-anecdóticos que lo rodean. Empezando por su propio nombre, cuyo origen se atribuye a diferentes causas: una, la antigua aldea de Charing, que distaba una milla del viejo Londres y era un paso muy transitado hacia el centro; otra, las expresiones Chere-Reine (Querida Reina) y cerring (curva, en alusión a su ubicación justo en el meandro de 90º del Támesis). ¿Y lo de Cross?

Pues hay que remontarse al siglo XIII: el cortejo fúnebre de la reina Leonor de Castilla se desplazó desde Harby (Nottinghamshire) hasta la abadía de Westminster y en cada parada el viudo Eduardo I ordenó erigir una cruz in memoriam; la 13ª, llamada Eleanor’s Cross, se levantó en lo que hoy es la plaza anexa a la estación. Su autor, Alexander de Abingdon, la hizo de mármol entre 1291 y 1294, pero fue derribada por los puritanos en 1643. La que se ve actualmente, octogonal, de 21 metros de altura y con 8 estatuas de Leonor, es una réplica que se colocó posteriormente, en 1863, obra de Edward Barry.

En esa misma plaza, situada al lado prácticamente de otra mucho más famosa, Trafalgar Square, nada más cruzar el Hungerford Bridge, hay una estatua del monarca Carlos I tras la que una placa indica el centro de Londres: el kilómetro cero -la milla cero, para ser exactos- que sirve de referencia a las distancias del país. Los tiempos han cambiado puesto que antes era el lugar destinado a los azotes públicos.

La iglesia londinense de St. Margaret

vuelos baratos a Londres

Como se puede apreciar en la misma foto, la iglesia de St. Margaret queda empequeñecida por las moles de los edificios vecinos que casi al encajonan: la Abadía de Westminster y las Casas del Parlamento. Sin embargo, con ellos forma parte del recinto declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y resulta tan injusto como imperdonable que la mayoría de los turistas la ignoren en sus vuelos baratos a Londres, no sólo por su belleza discreta y sobria (especialmente en el interior) sino por los acontecimientos históricos que la envuelven y los secretos que guarda.

St. Margaret está situada al sur de la Parliament Square, a menudo rodeada por tiendas de campaña y pancartas reivindicativas de manifestantes. Fue construida por los monjes del monasterio benedictino para que los vecinos pudieran asistir a oficios religiosos sin necesidad de entrar en su abadía alterando la vida monacal, consagrándola en honor de una mártir muy popular en la Edad Media: Santa Margarita de Antioquía. Inicialmente era una iglesia de estilo románico, aunque pronto experimentaría una serie de transformaciones. La primera en tiempos de Eduardo III, cuando se rehizo dotándola de una nave gótica entre 1482 y 1523 por obra de Robert Stowell, que también trabajó en la abadía de Westminster.

Los monjes estuvieron a su cargo hasta 1540, año en que Enrique VIII disolvió el cenobio en el contexto de su enfrentamiento con Roma y su proclamación como cabeza de la Iglesia Anglicana. Después, en 1614, pasó a ser templo parroquial del Parlamento, de ahí que en la actualidad los miembros de éste tengan derecho a casarse y ser enterrados en ella. Ésta es, precisamente, uno de los principales aspectos anecdóticos interesantes de St. Margaret, el haber acogido las ceremonias nupciales de algunos ilustres personajes de la Historia: entre otros, Samuel Pepys, administrador y cronista del Parlamento (1655); el escritor John Milton, autor de El paraíso perdido (1656); el antiesclavista Ignatius Sancho (1758); Winston Churchill>, primer ministro y premio Nobel de Literatura (1908); lord Mountbatten, virrey de la India (1922); o la princesa Margarita, hermana de Isabel II (1993). También allí fue bautizado Beau Brummel, el árbitro de la elegancia inglesa decimonónica, y fueron enterrados el pirata Walter Raleigh (1618) o el propio Milton, además de otras muchas personalidades que, tiempo después, serían trasladadas a la abadía.

Entre 1734 y 1738 se llevó a cabo la primera reconstrucción (habría más en el siglo XIX y tras la Segunda Guerra Mundial, por los daños causados por los bombardeos), en este caso de la torre norte. Pocos años más tarde, en 1758, se instaló uno de los objetos más preciosos que se pueden contemplar en la iglesia: la vidriera del altar. Con predominante tono azul, representa una crucifixión y llegó a Londres como un regalo de los Reyes Católicos para la boda de su hija Catalina de Aragón con el hermano mayor de Enrique VIII, Arturo. Al no celebrarse el enlace, el lugar pensado inicialmente para colocarla, la abadía de Westminster, terminó sustituida por St. Margaret.

Foto: wikimedia

Londres: las Casas del Parlamento

vuelos baratos a Londres

Muchos turistas que aprovechan los abundantes vuelos baratos a Londres para visitar la capital británica se llevan un chasco cuando intentan entrar a las Casas del Parlamento y se pasan horas esperando en largas colas para al final irse de vacío sin saber que, normalmente, hay que reservar la entrada con meses de antelación. Los que tienen suerte y pueden acceder se encuentran la auténtica cuna de la democracia actual y modelo para otros países europeos no sólo en el sistema parlamentario, caso de España, sino en el propio edificio, caso de Budapest.

El Parlamento actual es fruto de una reconstrucción neogótica -arcos ojivales, pináculos- realizada por Charles Barry en el siglo XIX tras el incendio de 1834 que arrasó el Palacio de Westminster, sede del anterior desde 1547, del que sólo quedan en pie el Westminster Hall y la Jewel Tower. El Hall es una sala histórica -acogió los juicios de Tomás Moro y Carlos I, así como la proclamación de Cromwell como Lord Protector– levantada en el año 1097, aunque a finales del siglo XIV se le añadió el techo de madera con su célebre artesonado estilo Tudor. La torre Jewel resulta algo achaparrada al lado de la majestuosa Victoria Tower pero, como su propio nombre indica, tuvo la importante función de albergar los tesoros de la Corona hasta que se repartieron por otros edificios y hoy exhibe piezas vinculadas a la historia del Parlamento, como los pesos y medidas o una espada sajona encontrada en los alrededores. Respecto a la Victoria, guarda copias de todas las leyes promulgadas desde el siglo XV.

En el otro extremo, el norte, se alza en Big Ben, del que ya se ha hablado en este blog, pero en ese ala está la Cámara de los Comunes, la baja. con forma de capilla porque antes los diputados se reunían en la St. Stephens’s Kapelle, tiene 635 asientos tapizados de verde y enfrentados, con el gobierno a un lado, la oposición al otro y el moderador en medio. Los bombardeos alemanes la destruyeron en 1941 y hubo de ser restaurada. Volviendo al ala sur a través del impresionante vestíbulo central abovedado, se llega a la Cámara de los Lores, la alta, de estilo gótico, con 1.300 asientos tapizados en rojo. Es aquí donde la Reina, con corona y manto de armiño, celebra la ceremonia de apertura tras atravesar la Royal Gallery y llamar a la puerta.

Algo que se lleva a cabo después de que los alabarderos realicen una inspección de los sótanos -más ritual que otra cosa- recordando los barriles de pólvora que Guy Fawkes y sus cómplices católicos almacenaron en ellos con la intención de volar el edificio durante la estancia del rey Jacobo I. Era el año 1605 y los conspiradores fueron arrestados y brutalmente ejecutados ante todo Londres. Actualmente sigue habiendo fuertes medidas de seguridad para quien consiga una entrada y quiera seguir una sesión parlamentaria: tendrá que hacerlo a través un cristal blindado.

Una visita al H.M.S Belfast

vuelos baratos a Londres

Buena parte de las visitas que pueden realizar quienes viajan con los vuelos baratos a Londres, se pueden ir haciendo siguiendo el curso del Támesis: la National Gallery, el Parlamento, la Torre, el Tower Bridge… Pero hay alguna que está en el río mismo, como ocurre con el HMS Belfast, un auténtico buque de guerra que los ingleses, siempre tan atentos a conservar el recuerdo de su tradición marinera, han restaurado, convertido en Patrimonio Nacional e incorporado al Imperial War Museum como una sección forzosamente autónoma. Por 12,95 libras (estudiantes 10,40 y menores de 16 años gratis) se pueden ver las entrañas de esta formidable máquina bélica, desde la sala de máquinas al puente de mando, pasando por los camarotes de marineros y oficiales, la enfermería, las cocinas y las torres de los cañones.

Se trata de un crucero ligero, fabricado y botado en los astilleros Harland and Wolf de Belfast, que se entregó a la Royal Navy en 1938, justo en el mejor momento dada la inminencia del estallido de la Segunda Guerra Mundial. El Belfast tenía 187 metros de eslora, 19,3 de manga y 6,5 de calado, desplazando hasta 13.175 toneladas y alcanzando una velocidad de 32 nudos. Estaba armado con 36 cañones, 6 tubos lanzatorpedos y dos antiaéreos, que no tardó en emplear.

Y, sin embargo, se perdió gran parte del conflicto porque una mina le partió la quilla en 1939, pasando 3 años en el dique seco. Durante ese período se ampliaron su manga y calado a 22,6 y 7,1 metros respectivamente, además de dotárselo con cañones pesados. Así, volvió al frente consiguiendo hundir al crucero alemán Scharnhorst en 1943 con la ayuda del Duke of York, el Jamaica y varios destructores. Al año siguiente, con la guerra decantada a favor de los Aliados, cubrió con su artillería el Desembarco en Normandía y capturó sin necesidad de combatir un submarino enemigo.

No fue ése el final de sus andanzas, pues luego se sometió a un proceso de modernización para participar en la Guerra de Corea (1959). Terminados los grandes conflictos sirvió en diversas misiones humanitarias de la ONU hasta que en 1971 fue retirado del servicio activo y anclado en el corazón de Londres como museo flotante, a la manera del Victory en Portsmouth. Abre de 10: 00 a 18:00.