Archivo de la etiqueta: Edificios

El Castillo de Ibiza

vuelos a Ibiza

Calas, fiestas y mercadillos hippies aparte, Ibiza tiene un patrimonio monumental interesante para todo aquel viajero que no quiera limitar su estancia a los tópicos, por muy atractivos y representativos que éstos sean. Y el casco antiguo de la capital tiene montones de sitios que merece la pena ver; uno de ellos es el Castillo.

Situado entre los baluartes de Sant Bernat y Sant Jordi, constituye el punto más alto de Dalt Vila y se puede vislumbrar desde el mar, a la sombra de la Catedral. De planta rectangular con torres en las esquinas -si bien llegó a tener una docena-, su estructura es típicamente medieval y, más concretamente, de inspiración musulmana, aunque Tito Livio da noticias de una construcción anterior -quizá púnica- de la que aún quedan algunos restos.

Se accede por la puerta de Levante, ubicada entre las torres segunda y tercera, probablemente la entrada original. Dentro, sobre los citados cimientos antiguos, hay una torre del homenaje de época cristiana edificada en tiempos de Felipe II, aunque hay que tener en cuenta que todo el conjunto, junto con la Almudaina, fue sometido a sucesivas reformas durante diez siglos, entre el VIII y el XVIII.

En esa última centuria fue cuando se demolió la torre que separaba al castillo de la Almudaina, con vistas a albergar unos cuarteles diseñados por Simon Poulet en los que se asentaría un cuerpo militar de guarnición permanente. En la parte sur del recinto se alza la Casa del Gobernador, en la que se supone que se alojó el rey Alfonso III de Aragón en su visita a la isla en 1286. Tiene elementos góticos y renacentistas salvo en la planta baja, donde se conservan otros de origen árabe.

El Castillo no es visitable por dentro y exteriormente no resulta algo especialmente vistoso para quienes sólo buscan belleza estética o tema para su cámara de fotos. Sin embargo, es un pedazo de historia de la ciudad y echarle un vistazo puede servir para hacerse una idea de cuán diferentes eran los tiempos. Téngase en cuenta al reservar vuelos a Ibiza.

Foto: Eivissa Web

La madrileña Casa Gallardo

vuelos baratos a Madrid

Como ya hemos dicho en ocasiones anteriores, aunque el modernismo haya llegado quizá a su máxima expresión en Cataluña, con la gran abundancia de obras que acumula y algunos de los arquitectos más destacados del estilo, lo cierto es que fue un movimiento mucho más extendido del que se pueden encontrar ejemplos, en otras muchas ciudades del mundo.

Una de ellas, sin ir más lejos, Madrid, donde una de sus representaciones más vistosas probablemente sea la Casa Gallardo. És es el nombre que recibe un edificio situado en la célebre Plaza de España, en la esquina a la calle Ferraz (en el número 2 de ésta se halla la entrada).

Firmado por el arquitecto Federico Arias Rey, que lo diseñó para reformar el palacete anterior del italiano Daverio -pensado para hotel- que ocupaba el inmueble del marqués de Albaida, fue construido entre 1911 y 1914 según el modernismo imperante pero a la francesa, con características diferentes a las catalanas. Así, no presenta trencadís ni formas fantásticas ni colorido, sino un aspecto más solemne y monumental.

Un concepto distinto pero igual de válido y elegante, como demuestra el hecho de que sus propietarias, Asunción y Esperanza Gallardo, recibieran un premio municipal. El proyecto de Arias cambió la distribución, aumentando la altura y ampliando la superficie al quitar el jardín interior y las cocheras. En su interior quedó estructurado en torno a un patio central con dos grandes viviendas por planta.

Exteriormente tiene una fachada ricamente decorada con motivos que juegan en torno a las ventanas y balcones, incluyendo unos arcos de herradura especialmente vistosos. La alegría cromática del modernismo catalán se sustituye por un tono blanco general, sólo roto por el negro del tejado de pizarra.

El elemento más emblemático es la cúpula de la esquina, que ostenta la letra G (en referencia al apellido Gallardo) sobre el único azulejo visible -y el único color diferente, el amarillo-. Bien es cierto que hay otros elementos comunes, como las vidrieras polícromas o algunos balcones hechos de hierro forjado.

La Casa Gallardo fue declarada Bien de Interés Cultural en 1997, así que si alguien reserva vuelos baratos a Madrid y pasa por la Plaza de España no debe perdérsela.

Foto: Carlos Delgado en Wikimedia

Casa Lleó-Morera

vuelos a Barcelona

El modernismo, ese estilo arquitectónico tan característico, es probablemente uno de los principales responsables de la alta afluencia de vuelos a Barcelona llenos de turistas. Pero cuando se habla de modernismo tiende a pensarse instantáneamente en Gaudí, olvidando que hubo otros genios que lo practicaron. Uno de ellos fue Lluis Domènech i Montaner, del que una de sus obras más representativas es la Casa Lleó-Morera.

Este edificio se sitúa en el número 3 del Paseo de Gracia, en la llamada Manzana de la Discordia, la misma donde también se ubican la Casa Batlló, ésta sí de Gaudí, y la Casa Amatller, de Josep Puig i Cadafalch; es decir lo más granado de la arquitectura modernista reunido.

La mansión es, en realidad, el resultado de una reforma encargada en 1902 por Francesca Morera sobre la ya existente Casa Rocamora, construida en 1864. Las obras finalizaron en 1905, cuando ella ya había fallecido, de manera que sería su hijo Albert Lleó i Morera el que le acabó dando nombre.

Después vendrían más reformas, como la de Raimon Duran i Reynals en 1943, la de Óscar Tusquets en el último tercio del siglo XX, la realizada en 1992 para recuperar el aspecto original de la fachada o la rehabilitación general de 2006 por parte del grupo Núñez y Navarro, que la había comprado.

Gracias a esa última actuación, la casa se ha podido abrir al público, mostrándose no sólo el exterior sino la rica decoración de sus dependencias (mosaicos, vitrales, relieves, esculturas, molduras…), en la que colaboraron decenas de artistas, y el patio.

La visita, que se hace en grupos de 25 personas máximo, dura casi una hora. Puede hacerse a diario, excepto los domingos, a las 10:00, 12:00, 16:00 y 18:00, en castellano, catalán o inglés.

La entrada cuesta 15 euros (13,50 para mayores de 65 años y menores de 25; los niños entran gratis hasta los 12 años) y es necesario reservar con antelación en la web oficial. Pero, sin duda, se trata de uno de los lugares más emblemáticos de Barcelona.

Foto: Pere prlpz en Wikimedia

La catedral católica de Westminster

vuelos a Londres

Cuando uno reserva vuelos a Londres y lee en alguna guía información sobre la catedral, invariablemente va ligada al nombre de St. Paul o San Pablo, gran templo barroco cuya gigantesca cúpula descuella por encima del skyline urbano. Sin embargo hay otra, la de Westminster, que no suele aparecer tanto en las guías.

Y ojo, no debe confundirse con la abadía homónima, que es anglicana y sí formará parte segura de la visita. Hablamos de la catedral católica, que está dedicada a la Preciosísima Sangre de Cristo y se alza en el 42º de la calle Francis, en Victoria.

Es la mayor iglesia católica de Inglaterra, a pesar de que su aspecto resulte un tanto peculiar y parezca más un edificio bizantino, debido a los dos colores que la caracterizan exteriormente (ladrillo rojo y piedra blanca alternados). Sede del arzobispo del país y de Gales, es relativamente reciente, ya que las primeras colectas para financiarla no se iniciaron hasta el último cuarto del siglo XIX.

Los trabajos se comenzaron en 1895, sobre el solar donde antes estaba una prisión y siguiendo el diseño del arquitecto John Francis Bentley. Fue terminada en 1903 pero, al agotarse los fondos, la decoración interior quedó inconclusa y no sólo no se pudo consagrar hasta 1910 sino que hoy en día aún está pendiente rematar ese interior como estaba planeado.

Como decíamos antes, el estilo es neobizantino, con una nave de gran anchura y un altar mayor que puede verse desde cualquier punto al estar más elevado y protegido por un baldaquino de mármol de Carrara hábilmente iluminado. Encima, un enorme crucifijo dorado; alrdedor, esculturas de figuras sagradas y la cátedra arzobispal. Once capillas, un coro integrado y un Vía Crucis del escultor Eric Gill completan la visita. Pero exteriormente aún quedaría resaltar la espigada torre del campanario, que mide 87 metros de altura y está dedicada a San Eduardo.

En conjunto, un rincón de Londres que puede pasar desapercibido sobre el papel pero no si se pasea por su entorno. Y otra cosa: dada la espléndida acústica que posee, esta catedral suele acoger conciertos y, de hecho, su coro es de los mejores del mundo, dirigido por destacados maestros musicales.

Foto: Tony Hisgett en Wikimedia

Casa y torre de los Lujanes

vuelos a Madrid

Cualquiera que reserve vuelos baratos a Madrid para ver cosas de la ciudad que sean menos conocidas que los clásicos atractivos, lo que figuran en primer lugar en todas las guías, tiene de sobra para elegir sólo entre los edificios del casco antiguo de los Austrias.

Sólo hay que darse un paseo fijándose bien en las fachadas, muchas de las cuales conservan aún el aire aquellos siglos XVI-XVII, con sus tejados, sus paredes de ladrillo, sus ventanas enrrejadas, sus zaguanes… Un buen ejemplo podría ser la Casa de los Lujanes.

Su ubicación misma es en un lugar tan característico como la Plaza de la Villa. Y es que este edificio es uno de los más antiguos de la ciudad, al menos de los que aún quedan en pie pues, si la casa es del siglo XVI, la torre anexa es incluso anterior, del XV. Esta última fue la residencia de Gonzalo García de Ocaña, contador mayor del reino, pero en 1450 la compró el camarero del Rey, Pedro de Luján, que es quien le ha legado el nombre.

La torre, de mampostería y ladrillo en estilo mudéjar, cuenta con su propia puerta (que da a la calle del Codo) y en su época fue la construcción arquitectónica de uso civil más alta de Madrid. Tanto como para que en el siglo XIX se instalara en ella la estación de telégrafo óptico de la línea Madrid-Aranjuez. Está coronada por un cuerpo más pequeño con arcos de herradura y cubierta a cuatro aguas

La mansión, que fue adquirida por Luján por 18.000 maravedíes, tiene planta irregular estructurada en torno a un patio central y fue construida por otro miembro de la familia, Juan, en 1494. Allí vivieron los Luján, cuyo escudo heráldico decora la fachada, pero se dice que también fue alojado el rey de Francia, Francisco I, tras ser capturado en la batalla de Pavía (15259, en espera de su traslado al Alcázar Real, donde había que habilitarle aposentos.

El caso es que a partir de 1858 sirvió de sede para varias entidades, como la Sociedad Económica Matritense de Amigos del País y la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. También acogió a la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, poco después de unas reformas que cambiaron su aspecto desvirtuando el original; por esta última razón el arquitecto Luis Bellido González la restauró debidamente en 1910 por encargo del Ayuntamiento.

Foto: Luis García en Wikimedia

La Sociedad Bilbaína

vuelos baratos a Bilbao

No todo en Bilbao se reduce al Guggenheim, el entorno de la ría o los bares del casco viejo. Hay algunos rincones poco conocidos que ocultan un auténtico tesoro detrás de sus paredes; a veces, éstas también forma parte de ese valor. Es el caso de la Sociedad Bilbaína y su sede.

Fundada en 1839, la Sociedad Bilbaina surgió como centro de recreo y cultura de sus socios -exclusivamente masculinos durante mucho tiempo-, convirtiéndose a lo largo de su dilatada existencia en depositaria de un apreciado legado histórico y atesorando una rica herencia social y cultural, profundamente arraigada en la ciudad.

Situada durante casi 75 años en la Plaza Nueva, en 1913 se inauguró el actual edificio social, que fue declarado Bien Cultural con la categoría de Monumento en el año 2000. Consta de planta baja, tres plantas altas y una planta bajo cubierta sobre la que destaca la cúpula circular de remate de la rotonda, que ocupa el chaflán entre la calle Bailén y la calle Navarra. El trazado general es de estilo ecléctico.

Con el Puente del Arenal casi delante, la fachada principal da a la calle Navarra. Sus líneas son básicamente horizontales adaptándose al entorno, según los planos del arquitecto Emiliano Amann, quien ganó el correspondiente concurso convocado ad hoc por la Sociedad en 1909.

Sus dependencias incluyen salas de lectura, salones sociales, gimnasio con frontón, restaurante y salas de juego y de baile, así como habitaciones para socios con todos los servicios de un gran hotel. Mención especial para la biblioteca, que tiene más de 40.000 volúmenes, entre ellos un buen número de incunables y ediciones especiales. También hay una hemeroteca.

En la decoración interior, de inspiración inglesa, destaca la escalera de honor helicoidal, rematada por una claraboya superior que se apoya sobre columnas. Un cálido ambiente, en suma. Al reservar vuelos baratos a Bilbao seguro que hay en mente pasear por las inmediaciones, por lo que merece la pena dedicarle un poco de atención; al fin y al cabo, este 2014 cumple su 175º aniversario.

Foto: Sociedad Bilbaína

Castle Clinton

vuelos baratos a Nueva York

Quien reserve vuelos baratos a Nueva York pensando que durante su visita a la ciudad sólo va a encontrar modernidades se equivoca; los neoyorquinos también tienen su patrimonio histórico, aunque está claro que no tan añejo como el europeo u otros continentes. Un buen ejemplo de ello es Castle Clinton.

Para ver este lugar, protegido bajo la catalogación de Monumento Nacional, hay que cambiar un poco los conceptos y adaptarse a la juventud de EEUU como país. Para nosotros, Fort Clinton, como también es conocido, no resulta demasiado antiguo; pero para Nueva York equivale casi a perderse en la Historia. Lo cual es bueno porque gracias a ello se ha preservado.

Se trata, como indica su nombre, de un fuerte militar, un bastión de forma circular construido en gres y situado en lo que hoy es Battery Park, en la punta sur de Manhattan. Se levantó entre 1808 y 1811 según el diseño de los arquitectos John McComb Jr. y Jonathan Williams, con la misión de reforzar con sus cañones otro bastión, Castle Williams, situado en East Battery, ante la guerra que se desataría con Gran Bretaña al año siguiente. Para ello, Castle Clinton se alzaba sobre un islote de roca que se allanó y conoció como West Battery.

En la práctica nunca a llegó a entrar en combate y en 1823 terminó dedicado a acoger eventos culturales y populares, siendo entonces conocido como Castle Garden. Conciertos y fiestas fueron la tónica de esa primera mitad del siglo XIX, entre ellas algunas funciones del famoso Circo Barnum en 1850. Pewro un lustro después empezó a decaer y pasó a reutilizarse como estación para los inmigrantes.

Así siguió hasta 1890, año en que esa función fue derivada a la Isla Ellis. El sitio renació efímeramente en 1896 al situarse allí el New York Aquarium, pero éste cerró en 1940 y se decidió derribar el inmueble. Algo que no pudo llevarse a cabo ante la oposición vecinal, cuya presión consiguió la protección del lugar como monumento nacional en 1946.

Consecuentemente, en los años setenta del siglo XX fue sometido a la debida restauración. Hoy se lo conoce como Castle Clinton en memoria no del presidente de EEUU, sino de Dewitt Clinton, el gobernador de Nueva York que impulsó las obras de defensa de la bahía, y sirve de taquilla para las entradas del ferry que va hasta la Estatua de la Libertad.

Foto: Nicolas FERELLEC en Wikimedia

La Casa das Pomas

vuelos baratos a Santiago de Compostela

Una de las cosas más satisfactorias de reservar vuelos baratos a Santiago de Compostela y pasear por las callejuelas del casco antiguo, es ir descubriendo, cada pocos metros, viejas casas y monumentos que acumulan tantos años como historia. Un buen ejemplo lo encontramos en el número 12 de la rúa Nova, donde se alza la Casa das Pomas.

Se trata de un antiguo pazo que antaño perteneció al Cabildo, como demuestran los dos escudos en relieve con conchas de vieira. El proyecto original se debe a Diego de Romay pero su aspecto definitivo es algo posterior, obra del célebre arquitecto Domingo de Andrade a finales del siglo XVII.

Es un edificio sobrio, construido en sillería de granito y cubierta de teja, que presenta una fachada de tres plantas enmarcada por dos grandes pilastras que llegan hasta la cornisa, En el piso bajo hay tres arcos de medio punto sostenidos por columnaas semidóricas y que forman parte de los soportales que recorren toda la calle.

En las otras dos plantas se abren grandes y alargados ventanales. Pero lo más destacado y característico, hasta el punto de dar nombre a la casa, son las ristras de frutas esculpidas, una en cada extremo, aparentando colgar de sendas vieiras y siguiendo el esquema palaciego de Melchor de Velasco (palacio del obispo de Quito, situado en Padrón); las frutas en cuestión son manzanas, pomas en gallego.

Aunque la casa no es visitable, ya que se trata de una propiedad privada, sí merece la pena echarle un vistazo exterior durante el paseo por Santiago de Compostela. Al fin y al cabo, era apreciada por el escritor gallego Valle-Inclán por esa decoración y las gárgolas en forma de águila que la remataban en lo alto, pareciendo custodiar la sarta frutera.

Foto: Centro Virtual Cervantes

El molino Van Slote de Ámsterdam

vuelos baratos a Ámsterdam

¿Qué elemento iconográfico debería ser considerado más representativo de Holanda? ¿Los tulipanes? ¿Los zuecos? ¿Los canales que cubren parte del país? Desde luego hay uno más a considerar: los molinos, que hasta tienen su Día Nacional (es el 11 de mayo).

Aunque se trata de edificios casi universales, y resultan igualmente representativos en otros sitios (La Mancha castellana, sin ir más lejos), los molinos de los Países Bajos son fácilmente reconocibles por su característica estructura de madera. Y la propia Ámsterdam cuenta con ocho ejemplares de referencia, como es el caso del Molen Van Slote.

Se trata de uno de los pocos ejemplos verdaderamente tradicionales que ya van quedando de ese tipo de arquitectura popular, al menos en un entorno urbano como el de la capital; bien es cierto que, de hecho, se ubica en las afueras, en Akersluis 10: se puede llegar en los autobuses 145 (desde Leidseplein) y 192 (NS-estación Sloterdijk – Schiphol), en excursiones en barca o incluso caminando, en media hora.

Se alza junto al canal Ringvaart y en realidad no es demasiado antiguo pues se construyó a mediados del siglo XIX como molino de pólder (tierra desecada), con planta octogonal. Lo que tiene de especial es que se trata del único que está abierto el público, pudiendo verse por dentro en una visita guiada que permite contemplar el funcionamiento de las aspas y aprender cómo era el trabajo rutinario de un molinero.

El molino Van Sloten también acoge una pequeña exposición sobre Rembrandt (Rembrandt in the attic), que se crió allí, centrada en el campo holandés del siglo XVII (una maqueta muestra cómo era), y el Museo de Fabricación de Barriles. Asimismo, se hace un recorrido especial para niños a base de juegos y una leyenda sobre el fantasma que, cuenta, habitaba el molino.

Para los mayores existe una actividad complementaria tan pintoresca como poder casarse en el mismo molino cualquier día de la semana salvo los domingos. Quien se encuentre en tal tesitura, ya tiene una idea para buscar vuelos baratos a Ámsterdam y localizar allí la boda y la luna de miel de una sola vez.

El molino Van Sloten abre diariamente de 10:00 a 16:30.

Las bellas Galerías Pacífico

vuelos baratos a Buenos Aires

A veces algo tan mundano como un centro comercial puede ser objeto de la atención del turista si tiene cierta hermosura. Ocurre en Londres con Harrods, en París con las Galerías Lafayette y en Milán con la Galleria Vittorio Emmanuelle II. Y es lo que pasará con quienes reserven vuelos baratos a Buenos Aires y se acerquen hasta la esquina entre la Avenida Córdoba y la calle Florida; allí les esperan las bellas Galerías Pacífico.

De hecho, ese peculiar y elegante rincón tan frecuentado por compradores como por viajeros curiosos reúne características de los ejemplos anteriores: su fachada se ilumina con miles de bombillas cuando oscurece, como en la capital británica, las bóvedas alrededor de la cúpula acristalada presentan bonitas pinturas al fresco como en Francia y el aspecto arquitectónico clásico de los malls de entrada/salida asemeja bastante a los milaneses.

Sus autores fueron el ingeniero Emilio Agrelo y el arquitecto parmesano Roland Le Vacher, quienes diseñaron las galerías en 1888 para albergar los populares almacenes Au Bon Marché, si bien éstos nunca llegaron a instalarse allí. El primer nombre fue Galerías Florida, por la calle donde se ubican, aunque el sitio también sirvió de sede para cosas tan variopintas como el Museo Nacional de Bellas Artes, la Academia Nacional de Bellas Artes y el Phoenix Hotel.

Los trabajos se terminaron en 1905 y tres años más tarde era una compañía de ferrocarril la que ocupaba el inmueble. A partir de la segunda mitad de los años cuarenta recuperó su destino originario como centro comercial, con una etapa tan secreta como negra desde mediados de los setenta, durante la dictadura militar: la utilización de algunas dependencias como sala de torturas.

Tras un período de decadencia, en 1989 el edificio fue declarado Monumento Histórico Nacional, lo que llevó a que se acometiera una profunda rehabilitación por parte del estudio Juan Carlos López y Asociados. Así, con todo esto no resulta extraño que actualmente cerca de 900.000 personas visiten el lugar cada año para admirar la cúpula central de vidrio (450 metros cuadrados) y las pinturas que la rodean (firmadas por los mejores artistas de Buenos Aires y Argentina de mediados del siglo XX), además de acercarse hasta el Centro Cultural Borges (que tiene dentro su sede) y sus eventos culturales

Foto: Martin St-Amant en Wikimedia