Callejeando por Roma

Os dejamos unas recomendaciones para disfrutar a tope de la ciudad de Roma. La primera es la Piazza dei Mercanti, un lugar apartado en Trastevere que también podría considerarse una de las calles más mágicas de Roma. Está un poco apartado del Trastevere central, y vas a sentirte como si estuvieses descubriendo con un secreto y caminando por otro lugar. Los edificios son  tradicionales, incluso un poco rústicos, con flores que brotan de las jardineras y hiedras que caen en cascada por las paredes, y la calle se asemeja a la plaza de un pueblo. Es difícil creer que estás en el centro de una ciudad tan grande como Roma.

La segunda idea que os damos es ir a  Via di Santa Sabina que se extiende a lo largo de la cima del Aventino, y está llena de historia y belleza. En un extremo está la Piazza dei Cavalieri di Malta y el ojo de la cerradura secreto, y en el otro extremo hay un jardín de rosas y está el Circus Maximus. La ruta pasa por la iglesias de Sant’Alessio y Santa Sabina, y el Giardino degli Aranci (jardín de naranjos), que es reconocido como el parque más romántico de Roma.

Vamos ahora a descubrir Via Piccolomini, un verdadero secreto romano, fuera de lo común. Esta tranquila calle residencial cerca de Villa Doria Pamphili puede que no parezca nada especial al principio, pero si subes y bajas por la calle en un automóvil o en moto, descubrirás una intrigante ilusión óptica:  La cúpula de San Pedro que es visible al final de la calle, cuanto más se acerca, más lejos parece estar. Merece la pena la experiencia.

Por último, Via Appia Antica también conocida como la Vía Apia, que fue construida en el año 312 aC, y una vez se extendió hasta Brindisi. El autobús 118 te lleva desde el centro de Roma hasta el comienzo de la Vía Apia, que todavía está bordeada por evocativas ruinas romanas, y sitios fascinantes como las Catacumbas de San Sebastiano y la Villa de los Quintili.

Imagen de djedj (CC0)