El Botafumeiro

El hermoso Botafumerio que alberga la Catedral de Santiago de Compostela es uno de sus símbolos y verlo es un ritual para los miles de peregrinos del Camino de Santiago. Antiguamente se usaba este gran incensario para paliar el olor a humanidad dentro de la iglesia, como “ambientador”, ya que en otros tiempos los peregrinos pernoctaban en la propia catedral. 

La historia del botafumeiro es trepidante, hay que contar que el original, que databa del siglo 11, fue robado por las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia, así que el que vemos ahora data de 1851, está fabricado en latón con baño de alpaca, mide 1 metro y medio y pesa más de 50 kilos.

Es espectacular verlo en funcionamiento, balanceándose y desprendiendo el aroma y vapores aromáticos y llega a moverse a gran velocidad. Hay anécdotas de accidentes en el pasado, como cuando Catalina de Aragón, la hija de Isabel la Católica lo vio salir volando por los aires en una visita oficial. Hay que imaginarse la escena -digna de una película- con el botafumeiro saliendo por la Puerta de Platerías de la Catedral.

Por motivos de conservación de esta pieza tan especial, en la actualidad, sólo se puede ver en funcionamiento en unos días concretos del año. Por si coinciden en su próxima visita a Santiago, son: el día de Reyes, 6 de enero; el Domingo de Resurrección, el día de las Ascensión, en Pentecostés en Semana Santa; el 23 de mayo; el día de la festividad de Santiago, 25 de julio; el primer domingo de Adviento; el 8 de diciembre, día de la Inmaculada; en día de Navidad y el día 30 de diciembre.

Botafumeiro ©Depositphotos.com/Toniflap