La madrileña Casa Gallardo

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Como ya hemos dicho en ocasiones anteriores, aunque el modernismo haya llegado quizá a su máxima expresión en Cataluña, con la gran abundancia de obras que acumula y algunos de los arquitectos más destacados del estilo, lo cierto es que fue un movimiento mucho más extendido del que se pueden encontrar ejemplos, en otras muchas ciudades del mundo.

Una de ellas, sin ir más lejos, Madrid, donde una de sus representaciones más vistosas probablemente sea la Casa Gallardo. És es el nombre que recibe un edificio situado en la célebre Plaza de España, en la esquina a la calle Ferraz (en el número 2 de ésta se halla la entrada).

Firmado por el arquitecto Federico Arias Rey, que lo diseñó para reformar el palacete anterior del italiano Daverio -pensado para hotel- que ocupaba el inmueble del marqués de Albaida, fue construido entre 1911 y 1914 según el modernismo imperante pero a la francesa, con características diferentes a las catalanas. Así, no presenta trencadís ni formas fantásticas ni colorido, sino un aspecto más solemne y monumental.

Un concepto distinto pero igual de válido y elegante, como demuestra el hecho de que sus propietarias, Asunción y Esperanza Gallardo, recibieran un premio municipal. El proyecto de Arias cambió la distribución, aumentando la altura y ampliando la superficie al quitar el jardín interior y las cocheras. En su interior quedó estructurado en torno a un patio central con dos grandes viviendas por planta.

Exteriormente tiene una fachada ricamente decorada con motivos que juegan en torno a las ventanas y balcones, incluyendo unos arcos de herradura especialmente vistosos. La alegría cromática del modernismo catalán se sustituye por un tono blanco general, sólo roto por el negro del tejado de pizarra.

El elemento más emblemático es la cúpula de la esquina, que ostenta la letra G (en referencia al apellido Gallardo) sobre el único azulejo visible -y el único color diferente, el amarillo-. Bien es cierto que hay otros elementos comunes, como las vidrieras polícromas o algunos balcones hechos de hierro forjado.

La Casa Gallardo fue declarada Bien de Interés Cultural en 1997, así que si alguien reserva vuelos baratos a Madrid y pasa por la Plaza de España no debe perdérsela.

Foto: Carlos Delgado en Wikimedia