El teatro ciego argentino

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Quizá no todo el mundo ha oído hablar del teatro ciego. Se trata de un espectáculo escénico que tiene como característica principal el desarrollarse en completa oscuridad, sin ningún tipo de iluminación. Con ello se perdigue que el espectador perciba la obra de una forma muy diferente a la acostumbrada, potenciando la imaginación al obviar la comodidad y las ideas preconcebidas que facilita normalmente la visión.

En parte se debe también al hecho de que, a menudo, los intérpretes son ciegos. Uno de los mejores ejemplos de este arte se encuentra en Buenos Aires: el Centro Argentino de Teatro Ciego, que se ubica en la calle Zelaya 3006. Fue fundado en 2008 y está formado por más de medio centenar de personas, la mitad aproximadamente invidentes.

El Centro Argentino de Teatro Ciego suele ofrecer diferentes talleres de formación cultural, siendo la primer escuela en el mundo que desarrolla dicha actividad. Alumnos ciegos y discapacitados visuales pueden adquirir conocimientos artísticos de diferentes disciplinas como teatro, tango y creación coral, todo ello de forma totalmente gratuita.

El concepto de teatro ciego nació en la ciudad argentina de Córdoba en 1991, cuando Ricardo Sued tuvo la idea de organizar una representación a oscuras mientras practicaba técnicas de meditación para la interpretación. Así, las primeras funciones tuvieron lugar en 1994 y en el año 2001 se fundó la primera compañía, Grupo Ojcuro, buena parte de cuyos integrantes procedían de la obra Caramelo de limón, representada el año anterior. Con La isla desierta iniciaron una gira nacional e internacional.

El siguiente paso fue el citado Centro argentino de Teatro Ciego, que no sólo tiene una oferta de teatro sino también de musicales, improvisaciones, shows temáticos, etc. Siempre contando con la complicidad del público, que debe dejarse guiar por los actores pero, a la vez, dar rienda suelta a la imaginación.

El teatro ciego fue declarado de Interés Cultural y Social pero además es una experiencia curiosa, solidaria y subjetiva, por lo que merece la pena apuntarla en la agenda si se reserva alguno de los vuelos baratos a Buenos Aires para pasar unos días de vacaciones.