Bois de Boulogne

vuelos baratos a París

Si después de haber buscado alguno de los vuelos baratos a París y recorrido la ciudad de arriba a abajo visitando sus mil maravillas, uno está cansado de tanto museo y tanta iglesia y desea pasar una jornada de descanso, al aire libre y rodeado de naturaleza, tiene una magnífica opción de escapar del ruido y el ajetreo a unos kilómetros al oeste, en el Bois de Boulogne.

El Bosque de Bolonia, tal es su traducción, es el pulmón de la capital francesa. No alcanza el tamaño descomunal de la Casa de Campo madrileña pero sí dobla a Central Park y triplica a Hyde Park con sus 846 hectáreas de árbolado, césped y vegetación.

Lugar donde se levantaban varios monasterios por donación de la dinastía merovingia, luego pasó a ser coto real y campo de batalla de muchas escaramuzas durante la Guerra de los Cien Años. Con Francisco I y sus sucesores se convirtió en una especie de enorme jardín acotado en el que se celebraban fiestas e incluso desde allí se dio el primer paso en la conquista del aire, con el despegue del globo de los hermanos Montgolfier.

Napoleón III intensificó las refomas para acondicionarlo como parque, incorporándole los elementos característicos: senderos, cascadas, especies exóticas, lagos… Con el tiempo, y especialmente tras pasar a formar parte de la ciudad de París en 1929, se añadieron más cosas como carriles para biciletas, pistas de patinaje e incluso un hipódromo.

En la parte norte se encuentra el Jardin d’Acclimatation, idóneo para visitar con niños al albergar un parque de atracciones, una zona botánica y una reserva de animales. También es destacable el Jardín de Shakespeare, que tiene teatro al aire libre y áreas de juego. Asimismo, los dos lagos artificiales, unidos por la cascada, permiten remar en barcas e incluso pescar.

Otro sitio de referencia es el Chateau de Bagatelle, que tiene su propio parque dentro del mismo Bois de Boulogne.

Foto: Remi Jouan en Wikimedia