La Casa Vicens

vuelos baratos a Barcelona

Una de las ventajas que tiene Barcelona al tratar sus atractivos turísticos es el aparentemente inacabable filón que supone el Modernismo. Este estilo artístico, que no se dio exclusivamente en esa ciudad pero que sí le ha dado un carácter especial y emblemático ante el resto del mundo, se respira por muchos rincones barceloneses, sobre todo en la zona del Ensanche. Y, claro, tuvo como máximo exponente a Gaudí, del que la Casa Vicens fue uno de sus proyectos primigenios.

De hecho fue el primero importante tras licenciarse en Arquitectura en 1878. El palacete debía ser la residencia estival de la familia Vicens i Montaner, de ahí su nombre. Curiosamente, en el proyecto se juntó el interés por la cerámica de ambas partes, pues a la ya conocida afición de Gaudí por la decoración a base de teselas se unía el hecho de que los Vicens tuvieran una empresa dedicada a la fabricación de azulejos. Así que no ha de resultar extraño el aspecto final de la fachada; o fachadas, para ser exactos, pues tiene tres.

Construida entre 1883 y 1888, está ubicada en el número 24 de la calle Carolines, adosada al convento de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, en lo que hoy es el barrio de Gracia pero que entonces no formaba parte del núcleo urbano sino que era una villa municipal vecina. El edificio resulta un tanto atípico en su autor porque predominan las rectas sobre las curvas, aunque ya se deja notar la afición ornamental orientalista; algo evidente en la habitación llamada del Fumador.

Tiene cuatro plantas (bodega, buhardilla para el servicio y las dos centrales viviendas) y un jardín que se cerrajaba con una verja y en el que había una fuente, todo esto último demolido luego para hacer viviendas. Los muros, de mapostería y ladrillo rojo, no sólo forman la estructura sino que sostienen un buen puñado de elementos decorativos, desde los citados azulejos a torres, celosías, tribunas, rejas, chimeneas, balcones… Por dentro, el suelo es de mosaico y los techos se sostienen con vigas de madera policromada a juego con las pinturas de las paredes. Y, como sería habitual, Gaudí también diseñó los muebles.

La Casa Vicens, que ya no pertenece a esa familia sino a la Jover de Herrero, sufrió algunas reformas. Una de ellas, dirigida por Joan Baptista Serra, fue premiada en 1927 por su respeto al original pues hasta se hicieron consultas al autor. Y si en 1969 la declararon Bien de Interés Cultural, desde 2005 forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Por eso no debería faltar en la lista de visitas cuando se reserven vuelos baratos a Barcelona.

Foto: Canaan en Wikipedia