El Faro de Botafoc

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Probablemente uno de los rincones más vistosos y fotogénicos de Ibiza sea el islote de Botafoc, situado en la parte norte de la entrada al puerto. Es un promontorio rocoso y pelado que desde muy antiguo ha servido como lugar estratégico para encender hogueras que sivieran de guía a los barcos que se aproximaban a la costa con intención de atracar. De ahí su nombre (bota foc=sale fuego) y que el uso haya pervivido hasta la actualidad.

Y es que a aquellas fogatas las ha sustituído el Faro de Botafoc, aunque el edificio que se ve hoy es relativamente reciente. Fue empezado a construir en 1859 bajo la dirección de Andrés Rosas, siguiendo el diseño de Emilio Pou, inaugurándose un par de años más tarde. Una de sus características es que desde el principio contó con una vivienda de dos plantas para los torreros que le servía de base, dado que en el islote apenas hay sitio para más.

El faro está hoy unido a la isla por una lengua artificial pero este dique no existía al principio y era necesario suministrar víveres al personal transportándolos en lancha. No sería ése el único cambio experimentado con el paso del tiempo; otros afectaron al sistema de iluminación pues si el primero que se instaló era de óptica de 6º orden y luz fija blanca, con una linterna de cristales planos y planta octogonal, en 1910 se sustituyó por uno de cristales curvos y montantes verticales.

Asimismo, se colocó una nueva óptica de 4º orden BBT para luz fija, con pantallas para producir una apariencia luminosa de ocultaciones cada 20 segundos que hoy forman parte de la colección de Señales Marítimas del faro de Portopí. Pero además fue uno de los primeros faros que electrificó su sistema de alumbrado. Se llevó a cabo en 1918, el mismo año en que se hizo también en los faros de la Punta de Sa Creu, Ciutadella, Mahón y Portopí.

El faro de Botafoc mide 16 metros de fuste cilíndrico a partir del techo de la vivienda, elevándose 31 sobre el nivel del mar. Su alcance actual es de 14 millas náuticas, usando luz blanca o roja, según la visibilidad, con ocultaciones cada 2 segundos en ciclos de 7. También tiene instalada una sirena que emite señales sonoras de 2 segundos en un intervalo total de 10 segundos.

Si bien el faro n o se puede visitar por dentro, ya que sigue en funcionamiento, sí es posible verlo por fuera, con especial recomendación para hacerlo desde alguna embarcación. Antes habrá que buscar vuelos baratos a Ibiza.

Foto: Daniel Sancho en Wikipedia