La juguetería londinense Hamleys

vuelos baratos a Londres

La Navidad ya está ahí. Época muy especial para los niños porque para ellos es cuando llegan los Reyes con los regalos. En Reino Unido no hay más reina que la que ostenta la corona pero quien reserve vuelos baratos a Londres tendrá ocasión de visitar uno de los comercios más populares por estas fechas y seguramente trarese de vuelta unas cuantas compras para la mágica noche del 5 de enero: la Juguetería Hamleys.

Este establecimiento histórico con 250 años de existencia (y recientemente vendido al grupo francés Ludendo por 74 millones de euros) es el mayor del mundo en su especialidad. El nombre viene de su fundador, William Hamley, que decidió montar una tienda de juguetes allá por 1760, aunque originalmente la llamó Noah’s Ark (El Arca de Noé) y estaba situada en High Holborn. El establecimiento prosperó y en 1881 fue trasladado a Regent Street, donde estableció definitivamente su sede central, entre los números 188 y 196.

Sin embargo que nadie se extrañe si encuentra una juguetería Hamleys en otro lugar porque ha abierto sucursales en otras ciudades inglesas como Manchester y Birmingham, además de en Edimburgo (Escocia), Belfast (Irlanda del Norte), Dublín (República de Irlanda) e incluso otros países fuera de las islas británicas o del continente, caso de Dinamarca, EEUU, Suecia, Jordania, Dubai, India y Arabia Saudí.

Hamleys adquirió tal prestigio que los reyes de Inglaterra compraban allí los jugeuetes para la familia. Por eso ha permanecido abierta tanto tiempo, salvando un breve cierre en 1931 causado por la Gran Depresión. Y por eso más de 5 millones de personas visitan cada año sus 7 pisos abarrotados con 40.000 tipos de juguetes diferentes, desde juegos de mesa a peluches pasando por puzzles, muñecas, artículos para bebés, productos de marcas como Disney o Lego e incluso merchandising cinematográfico.

Pasear por Londres en Navidad implica casi inevitablemente acercarse a Hamleys, atraídos por su fachada decorada con espectacular iluminación ad hoc y, en el interior, la gracia de ver a los empleados atendiendo al público disfrazados. Todo ello en horario de 10:00 a 20:00 (de lunes a viernes), de 9:00 a 20:00 (sábados) o de 12:00 a 18:00 (domingos).