El Hotel Chelsea

vuelos baratos a Nueva York

El Chelsea Hotel de Nueva York no es simplemente un hotel; es EL HOTEL. Y no porque haya que recomendar alojarse en él, dado que es imposible porque el pasado mes de agosto cerró sus puertas al público para ser sometido a una reforma integral tras su adquisición por el promotor inmobiliario Josef Chetrit, sino porque es uno de esos lugares ya míticos de la ciudad de los rascacielos.

De hecho lo fue desde el momento en que se convirtió en el primer edificio neoyorquino catalogado como histórico y lugar cultural. Algo a lo que se hizo acreedor por la ilustre nómina de personalidades famosas que, éstas sí, se hospedaron en sus habitaciones: escritores, cantantes, cineastas, científicos, músicos, diseñadores, etc.

Tiempo ha tenido de sobra para ello, puesto que fue construido en 1883 en el 222 de la 23º St. (la misma donde está el Flatiron Building) entre la 7ª y la 8ª avenidas, con un estilo victoriano. Por entonces no estaba destinado a hotel sino a viviendas pero en 1904 la cooperativa privada que lo alumbró entró en quiebra y se lo reconvirtió a su uso más conocido y longevo. A partir de entonces se fueron instalando en él nombres muy conocidos, tantos que es imposible reseñarlos; algunos incluso tuvieron allí su domicilio permanente, llegando a fallecer entre sus muros.

Uno de ellos fue el poeta Dylan Thomas, que tras beberse 18 vasos de whisky y una infusión de morfina entró en coma y tuvo que ser trasladado urgentemente al hospital de donde ya no saldría; era 1953. Quince años después otro escritor, Charles R. Jackson, se pegaba un tiro en otra habitación. Hubo más pero, para muertes, ninguna como la de Nancy Spungen, a la que en 1978 se encontró con una cuchillada en el abdomen mientras su novio Sid Vicious, figura del grupo punk Sex Pistols, dormía la borrachera descomunal de la noche anterior.

No todo fueron estancias trágicas. También las hubo brillantes, como la de Arthur Clarke, quien escribió allí el guión de 2001: una odisea del espacio para Stanley Kubrick. Bob Dylan compuso la canción Sad eyes lady of the lowlands. Madonna lo usó como escenario de su libro Sex. Y multitud de artistas dejaron obras y colaboraciones como testimonio de su paso. Además el hotel aparece en numerosas canciones (Leonard Cohen, The Ramones, Jon Bon Jovi…) y sirvió como set de rodaje de varias películas (Nueve semanas y media, Sid & Nancy, León el profesional…).

Cualquiera que haya reservado vuelos baratos a Nueva York podrá reconocer con facilidad la inconfundible fachada de ladrillo rojo y barandillas de hierro forjado del Chelsea Hotel. Más aún si es español porque uno de los restaurantes del bajo se llama El Quijote. Será el momento de aprovechar para hacerse alguna foto y recordar que esa especie de museo indescriptible fue el lugar donde empezó Andy Warhol (allí rodó su primer filme, The Chelsea girls, en 1966), donde falleció (¡otro!) el pintor Alphaeus Cole con 112 años de edad y donde se hospedaron nombres tan variados como Mark Twain, Janis Joplin, Allen Ginsberg y muchos, muchísimos más.