El edificio Comega de Buenos Aires

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El edificio Comega fue uno de los mayores símbolos de modernidad de Buenos Aires en aquellos tiempos en los que se empezó a imponer la moda de construir rascacielos. Éste concretamente data de 1933 -se levantó en 2 años- y se alza en uno de los mejores lugares de la ciudad, en la esquina entre las avenidas Corrientes y Leandro N. Alem, lo que significaba estar al lado de los principales organismos político-económicos: la Casa de Gobierno, la Bolsa, etc.

El Comega fue pionero en técnica arquitectónica, ya que nunca antes se había construido una torre así de hormigón ni se habían instalado con anterioridad unos ascensores -5 para ser exactos- tan rápidos: 180 metros por minuto. Mérito de sus diseñadores, Enrique Douillet y Alfredo Joselevich, que lo llevaron a cabo a través del contratista GEOPÉ para la Compañía Mercantil y Ganadera S.A. que le da nombre (Comega).

En cambio sus medidas no fueron extraordinarias. Era alto, sí, especialmente para ese primer cuarto del siglo XX: 21 plantas repartidas en 88 metros. Pero casi simultáneamente se construyó el edificio Safico, inaugurado poco después y de mayor altura (4 metros más); por otra parte unas medidas bastante discretas para los estándares actuales.

La gracia del Comega estaba en su austero estilo racionalista, en su imponente aspecto exterior revestido de travertino (una piedra blanquecina de origen calizo) que contrastaba con la rica decoración interior a base de granito y acero inoxidable, y en ocupar el solar donde antes se alzara la residencia de Francisco Bernabé Madero, antiguo vicepresidente del país, luego transformada en hotel.

Pero, sobre todo, destaca por los usos a los que estaba destinado. Empezando por sus instalaciones interiores, básicamente oficinas pero también la famosa confitería Comega Club, y continuando por los grandes acontecimientos que acogió, como el anclaje del dirigible Graf Zeppelin en 1934 o el funeral de Carlos Gardel en 1936.

Actualmente, tomar vuelos baratos a Buenos Aires y acercarse a ver esta singular torre cuadrangular reformada y rehabilitada para adaptarla a los nuevos tiempos, significa contemplar un edificio declarado Patrimonio Arquitectónico de la ciudad.

Foto: Alicia Dijnam en Wikimedia