Archivos mensuales: junio 2011

El teatro romano de Málaga

vuelos baratos a Málaga

Una de las ventajas de Málaga es que se puede recorrer en un solo día la mayor parte de su patrimonio monumental arqueológico porque todo él se halla en un mismo barrio. Por eso resulta espectacular contemplar unas ruinas romanas junto a otras medievales y éstas al lado de las más modernas. Y por eso la visita al teatro romano es especialmente grata: porque está ubicado en el número 8 de la calle Alcazabilla, justo a los pies del cerro donde se yergue la imponente Alcazaba.

Construido en el siglo I a. C durante el gobierno del emperador Octavio Augusto, se diferencia de los teatros de su época en que se hizo siguiendo el tradicional modelo griego de aprovechar la ladera de la colina, algo que les vino muy bien a los árabes cuando decidieron aprovechar sus piedras como cantera para la fortaleza que construían en lo alto de ella. Al fin y al cabo, debieron pensar, sólo estaban reutilizando algo que había dejado de usarse en el siglo III d. C; al menos para representaciones escénicas, pues parece probable que en las centurias siguientes sí se le diese alguna función de distinta naturaleza.

En cualquier caso, nadie tuvo noticia del teatro hasta el año 1951, en que afloraron sus restos durante las obras de construcción de los jardines de la llamada Casa de Cultura. Por increíble que parezca, ello no fue obstáculo y continuaron los trabajos de lo que fue oficialmente el Palacio de Archivos y Bibliotecas, que se alzó allí hasta que en 1994 fue demolido para facilitar los trabajos arqueológicos y la posterior rehabilitación del edificio romano.

Hoy se pueden distinguir las tres partes clásicas: una cavea o graderío semicircular (de 31 metros de radio por 16 de altura) dividido en secciones por praccinctiones (pasillos) y dotado de vomitorios abovedados; una orchesta, también semicircular, de 15 metros, que dividía las gradas del escenario y que servía de palco; y un proscenium o escenario, con su pulpitum (tarima de madera) y su frons scenae, pared tan alta como la cavea y que, colocada al fondo, servía para mejorar la acústica.

En octubre de 2010 se añadió el centro de interpretación, un pequeño edificio cuadrangular de acero, madera y cristal decorado exteriormente con grabados de extractos de leyes romanas. Sin embargo, las entradas no se sacan aquí sino en la taquilla de la Alcazaba, y son gratuitas. Más razones, pues, para aprovechar alguno de los vuelos baratos a Málaga y acercarse a la Alcazabilla. Sólo cierra los lunes y hay visitas nocturnas previa reserva.

El bonaerense Teatro Colón

vuelos baratos a Buenos Aires

Si alguien hace uso de los vuelos baratos a Buenos Aires y decide recorrer turísticamente la ciudad, uno de los sitios más emblemáticos que puede visitar es el Teatro Colón. Se trata de uno de los mejores teatros del mundo tanto por su magnífica acústica como por la belleza de su decoración.

Originalmente concebido como espacio para la lírica, el Colón fue inaugurado en 1908 después de casi 20 años de obras dirigidas por arquitectos del fuste de Francesco Tamburini, Vittorio Meano y Jules Dormand, que le confirieron ese eclecticismo de estilos tan típico de finales del siglo XIX: a la apariencia griega exterior se suman características de la arquitectura renacentista italiana o la decoración francesa, entre otras.

Ubicado en Cerrito, entre Tucumán y Viamonte, ocupa 8.200 metros cuadrados en los que caben 2.487 espectadores distribuidos en varios niveles, los cuales se identifican con una divertida nomenclatura extraoficial: cazuela, tertulia, galería, gallinero, paraíso e infierno, según la altura a la que se encuentren. En cualquier caso, todos abocados a la gran sala de 32 metros de diámetros por 75 de fondo (tiene forma de herradura) cubierta por la esplendida cúpula de Marcel Jambon, que en 1966 sería repintada por el artista local Raúl Soldi, y de la que cuelga la espectacular araña de 7 metros de diámetro y 702 bombillas. El escenario, por su parte, también es considerable, midiendo 35 x 34 metros.

Pero no sólo destaca la belleza de la sala. Desde la entrada misma, en la que una marquesina de hierro forjado aporta el toque más moderno, se aprecia un gusto exquisito por la decoración: el hall está cubierto por otra gran cúpula (ésta de vidrio, a 25 metros de altura) y da acceso, mediante una escalinata de mármol de Carrara, a salones como el de Bustos (adornado con efigies de compositores), el Dorado o el Blanco. Incluso hay un museo.

El teatro fue sometido a restauración en 2006 de cara a los fastos del Bicentenario de la Independencia de Argentina, reabriendo en 2010. A la política de abrir la ópera al público popular se añaden las visitas guiadas que recorren pasillos, talleres, camerinos, sótanos y otros recovecos que ayudan a mostrar el día a día de este singular monumento de Buenos Aires.

La Alameda Vieja de Jerez

vuelos baratos a Jerez

Es casi imposible que un turista que haga uso de los vuelos baratos a Jerez y pasee por la ciudad no pase en algún momento por la Alameda Vieja, puesto que se trata de uno de los principales puntos de encuentro y esparcimiento para los jerezanos desde que en 1797 el corregidor José de Eguiluz reconvirtiera en paseo el foso del Alcázar creado por Rodrigo Ponce de León en el siglo XV.

Sí bien es cierto que el lugar recibió varias denominaciones a lo largo de los años, como Plaza del Rey, Llano del Alcázar o Alameda Fortún de Torres (fue un alférez que murió defendiendo el pendón de Castilla contra los musulmanes en el siglo XII), el que prevaleció en el uso popular es el actual, Alameda Vieja, y así se rotuló definitiva y oficialmente en los años ochenta. Los mismos en que se llevó a cabo una rehabilitación aprovechando que el lugar hubo de cerrarse de forma temporal para la construcción de un aparcamiento subterráneo.

La Alameda Vieja presenta dos partes bien diferenciadas. Una es abierta y diáfana, un gran paseo pavimentado y flanqueado por acacias situado entre las torres del Homenaje y Octogonal y al que se accede por una puerta columnada con estatuas de las diosas romanas Fortuna y Ceres (esta última es la que da nombre a la ciudad); en las inmediaciones hay varias bodegas visitables, entre ellas la famosa González Byass, un templete y un arco triunfal. La otra es la Explanada Andalusí, un espacio cubierto de senderos de tierra y naranjos con vistas a la catedral y desde donde se puede llegar al Palacio de Vilavicencio, entrada al Alcázar.

Ambas son del agrado de los ciudadanos porque si en la primera se aprovecha el espacio para celebrar mercado (los domingos) o actos culturales, como conciertos o el Belén Viviente navideño, la segunda proporciona sombra en los meses del duro verano de Jerez. Al fin y al cabo, la brisa sopla por este lugar ligeramente más alto y por eso la Alameda Vieja recibió también un nombre ad hoc: Cuesta del Aire.

Foto: wikimedia

Basílica de San Juan de Letrán

vuelos baratos a Roma

Puede que los usuarios de los vuelos baratos a Roma se sorprendan al descubrir que la ciudad tiene otra catedral, aparte de San Pedro del Vaticano. Se trata de la basílica de San Juan de Letrán, tan antigua que fue fundada por el emperador Constantino como primera iglesia cristiana oficial, y que albergó la sede del papado desde Silvestre (314-335) hasta el siglo XV, cuando se trasladó al Vaticano tras el paréntesis de Aviñón (1305-1377). Hasta Juan Pablo II el Santo Pontífice celebraba misa allí en Jueves Santo, bajo el espectacular baldaquino gótico que se halla en el centro del edificio y utilizando el altar mayor que, según la tradición, usaba San Pedro para sus misas.

La basílica, ubicada en la plaza de San Giovanni in Laterano, está dividida en cinco naves separadas por columnas y una especie de alargada girola que casi ocupa la mitad del complejo y culmina en un ábside. La particularidad del lugar radica en que desde el exterior sólo puede apreciarse la fachada, ya que el resto queda tapado por el anexo palacio de Letrán (donde se firmaron los acuerdos entre la Santa Sede y el estado italiano), el claustro y el baptisterio. Este último, de planta octogonal, es de lo poco que queda de la iglesia que mandó construir Constantino en el año 432 tras expropiar las tierras de la familia Laterani. Sin embargo ha sido tan restaurado desde entonces que no parece original.

Y es que el lugar fue destruido varias veces por un terremoto y dos incendios (mas la última, en 1993, por una bomba), por lo que hubo que someterlo a sucesivas restauraciones con el paso de los siglos. Las más importantes corrieron a cargo de Domenico Fontana, el mismo que reconstruyó el palacio pontificio, que en 1586 le añadió la fachada norte (dos arcadas de medio punto superpuestas desde las que el Papa da su bendición), y Francesco Borromini, que en el siglo XVII reformó completamente el interior. Entre 1740 y 1750 Alessandro Galilei hizo la fachada principal, dotándola de gigantescas estatuas de Cristo y sus Apóstoles con un aspecto de conjunto similar al de San Pedro. Luego quedan los claustros, erigidos por la familia Vassalletto en 1220 con columnas en espiral y mosaicos de mármol, que sobrevivieron al fuego.

La llamada omnius urbis et orbis ecclesiarum mater et caput (madre y cabeza de todas las iglesias de la ciudad y del mundo) guarda además dos reliquias: las cabezas que la tradición atribuye a San Pedro y San Pablo, pues ambos estuvieron predicando en Roma.

Museo de Carrozas Fúnebres de Barcelona

vuelos baratos a Barcelona

Los interesados en conocer el museo más completo, grande e interesante del mundo en su tema no tienen más que coger alguno de los vuelos baratos a Barcelona y luego desplazarse hasta la calle Sancho de Ávila número 2. Allí, en las instalaciones de Cementeris de Barcelona, el visitante encontrará el Museo de Carrozas Fúnebres, un insólito lugar que ilustra sobre los usos y ceremoniales funerarios de los españoles del siglo XIX hasta el año 1952, en que los servicios se motorizaron.

El Museu de Carrosses Fúnebres exhibe una variada colección de piezas relacionadas con la profesión que incluyen plumeros, vestuario, gualdrapas, arneses, dos auténticas farolas de gas de la época e incluso pavimento original de las calles de Barcelona. Sobre él están las verdaderas joyas del centro, trece carrozas y lándós destinados a transportar tanto los ataúdes con los fallecidos como a los familiares que acompañaban el cortejo según la costumbre.

De todos ellos hay algunos que destacan especialmente por su espectacularidad, elegancia, decoración o rareza. A este último epígrafe correspondería la llamada Carroza Araña, que se ganó el apelativo por la forma de su cúpula y terminó dando mote también a sus cocheros. También es el caso de la Carroza Estufa que, al estar hecho su habitáculo de cristal, asemeja un antiguo aparato calefactor. No se queda ajena al caso la Carroza Gótica, que es color morado porque se utilizaba en Semana Santa. Y hablando de colores, pueden resultar impresionantes las carrozas blancas, tiradas por caballos del mismo color, destinadas a niños y doncellas.

Pero sin duda, las dos estrellas de la exposición son la Gran Dumond y la Carroza Imperial. La primera es francesa, del siglo XVIII, con chasis de madera, cariátides sosteniendo el techo y un ángel negro coronando éste. Sobre los équidos cabalgaban guías de uniforme que iban precedidos de dos palafreneros; hay que resaltar que la muestra incluye maniquíes de gran realismo confeccionados por maestros falleros. Respecto a la segunda, puede sonarle más al público porque fue la que se utilizó en 1986, tirada por seis caballo negros, para el entierro de Tierno Galván, el alcalde de Madrid; para esa ocasión hubo que desmontarla para trasladarla a Madrid porque porque no cabía por la puerta.

Hay otras que se designaban para unos u otros clientes en función de su clase social y capacidad económica, algo fácilmente distinguible no sólo por la pomposidad del vehículo sino por el escudo que lo adorna: de la Casa de la Caridad para los pobres, de la Diputación de Barcelona para los acomodados. En cualquier caso y pese a estas postreras distinciones, la muerte los igualaba a todos. Y, si no, lo hicieron los tiempos, relegando los coches de tracción animal por la de motor, de la que también hay algún ejemplo.

El museo abre de 10:00 a 13:00 y de 16:00 a 18:00 de lunes a viernes y de 10:00 a 13:00 los fines de semana. La entrada es gratuita.

Foto: pervive.es

Las catacumbas de París

vuelos baratos a París

No sólo en Roma hay catacumbas. Los vuelos baratos a París permiten visitar otro de estos inquietantes mundos subterráneos, aunque en el caso francés carezcan de la historia y tradición que ofrece la versión italiana. Y, sin embargo, son igual de antiguos, como demuestra el nombre original, Les Carrières, que significa las canteras: efectivamente, este complejo entramado de galerías fue creado por los romanos para extraer piedra caliza y hasta el siglo XVIII no contuvieron hueso alguno.

Finalizaba la centuria cuando se hizo evidente un grave problema de salud pública: el cementerio de los Inocentes, en el barrio de Les Halles, no sólo había llegado al límite de su capacidad sino que el exceso de ocupantes originó algunas epidemias procedentes de los cadáveres. Así que el Jefe de Policía y el Inspector de Canteras llegaron al acuerdo de ir trasladando los restos mortales de este y otros camposantos a la antigua mina. Durante más de un año los coches fúnebres atravesaban las calles con su cargamento en discreto horario nocturno, sólo roto por los cantos de los sacerdotes que los acompañaban. De paso se inhumó en el nuevo lugar a los fallecidos en la represiones contra los levantamientos populares, no dándose por terminados los trabajos totalmente hasta el último tercio del siglo XIX.

Hoy se calcula que reposan allí los huesos de seis millones de personas; es una cantidad enorme pero hay que tener en cuenta que las catacumbas de París tienen cerca de 300 kilómetros de galerías, aunque al público únicamente abre 1,5. Se accede por la plaza Denfert Rocheferau, bajando un centenar de escalones y pasando bajo un lúgubre cartel con la expresión Arrête, c’est ici l’empire des morts (Detente, éste es el imperio de los muertos). Entonces se abre un mundo interior insólito, con las paredes recubiertas de osamentas bien colocadas, placas indicando bajo qué calle se encuentra uno y algún que otro altar en pequeños ábsides.

El recorrido oficial se hace aproximadamente en una hora, estando prohibido salirse de él por el riesgo de perderse o para prevenir vandalismos (debe tenerse en cuenta que hoy es un monumento y alguno graffitis de las paredes tiene siglos de antigüedad); no obstante -y pese a las multas-, es fácil encontrar en Internet entradas alternativas para los aficionados a deambular por estos sitios, que en Francia reciben el nombre de cataphilles. Otra cosa fue el movimiento artístico La Mexicaine de Perforation, que acondicionó algunos túneles con luz y teléfono para hacer exposiciones de arte y fiestas.

Los que decidan respetar las reglas deben saber que sólo se admiten 200 personas, por lo que enseguida se cubre el cupo; lo mejor es estar con antelación en la cola, pues la taquilla abre de 10:00 a 17:00 y una hora antes se cierra el último pase. La entrada cuesta 8 euros y conviene llevar un jersey porque la temperatura allá abajo es de 14 grados.

Museo L'Iber de Soldaditos de Plomo

vuelos baratos a Valencia

Los vuelos baratos a Valencia pueden descubrir al visitante una curiosa paradoja: el mayor museo mundial de figuras de plomo en miniatura. Se trata del Museo L’Iber de Soldaditos de Plomo y está en la calle Caballeros Valencianos número 22, muy cerca de la catedral.

Fue inaugurado en 2007 por iniciativa privada de la Fundación Libertas 7, a la que acudió la familia Noguera para poder exhibir públicamente la impresionante colección del padre del actual director, Álvaro, que llegó a reunir más de un millón de piezas entre figurillas y juguetes recurriendo tanto a mercadillos como a subastas internacionales (hay soldaditos de la marca Lucotte, empleados por Napoleón para colocar sobre sus mapas). Noguera no llegó a ver el resultado final porque falleció un año antes de la apertura. Desde entonces el lugar ha ido creciendo hasta los mil metros cuadrados actuales alojados en al palacio de los marqueses de Malferit, edificio gótico del siglo XIV que luego sería reformado en 1893 dotándoselo de un estilo renacentista italiano, y que ahora es Casa de Cultura de la mencionada fundación.

No hay espacio suficiente para exponer todas las piezas -aparte de que algunas están en proceso de restauración- pero se aspira a exhibir unas 600.000 en las 12 salas visitables, quedando el resto para exposiciones temporales en una sala ad hoc (también hay una para conferencias). En esos espacios se puede hacer un paseo histórico por la historia bélica del mundo desde la Prehistoria, donde se representan partidas de caza de mamuts y caballos basándose en las pinturas rupestres de cuevas de Castellón, hasta la Guerra de Irak, pasando por la batalla de Gaugamela entre Alejandro y los persas, la de Trebia entre los cartagineses de Aníbal y Roma, recreaciones de tropas egipcias o mesopotámicas, una carrera de cuadrigas, el baño de Popea, el asesinato de César, etc. También hay sitio para escenas no bélicas, como la Procesión del Corpus

Algunas salas son especialmente recomendables, como la de Almansa, en la que un gigantesco diorama de 3 x 5 metros reproduce la batalla homónima que decidió la Guerra de Sucesión española; o la Tirant, dedicada al mundo medieval con especial presencia de figuras basadas en la novela Tirant lo Blanc, escrita por Joanot Martorell en 1490 y donde descuella otro diorama, éste del torneo celebrado en Inglaterra según un capítulo del texto; en la Vergara se narra la historia del Imperio Español desde la conquista de América hasta la pérdida de las colonias de ultramar (el nombre se debe al celebre abrazo entre Espartero y el carlista Maroto); y la de Guardias Españolas es un repaso de nuestra historia a través de las guardias de los jefes de Estado en 25.000 soldaditos nada menos.

La visita cuesta 4 euros, aunque hay descuentos y se pueden hacer fotos. Este museo, que ya es uno de los más visitados de Valencia, abre a diario de 11:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00 (los fines de semana de 10:00 a 15:00 y de 16:00 a 19:00).

Schreierstoren, la Torre del Llanto

vuelos baratos a Amsterdam

Amsterdam es la ciudad de los mil canales, la Venecia del Norte, por eso no ha de extrañar que muchos de sus monumentos estén ligados geográfica e históricamente a esos grachten que forman el entramado urbano-fluvial de la capital holandesa. Y uno de ellos es la Schereierstoren, un torreón defensivo semicircular que se halla en pleno centro, en la calle Prins Hendrikkade 94, a cinco minutos a pie desde la Estación Central.

Construido en 1482, lo que lo convierte hoy en la torre más antigua de la ciudad, formaba parte de la muralla bajomedieval en la zona que hoy corresponde al Barrio Rojo. Su propio nombre original, en holandés antiguo, que era Schreyhoeckstoren, hacía alusión a un recodo muy agudo formado por dos canales (o sea, un schreye hoek). De ahí, por deformación fonética probablemente se llegó al actual, Schreierstoren, que significa algo muy diferente: el Torreón del Llanto, o de las lágrimas, o de las lloronas (schrier=llorar). Cualquiera valdría porque narra una historia tan bonita como incierta: de aquí zarpaban los barcos para los largos viajes y por eso las mujeres de los marineros se arremolinaban alrededor para despedir llorando a sus maridos. Los guías locales repiten este mito a los turistas que llegan con los vuelos baratos a Amsterdam e incluso hay una placa con un relieve de piedra que representa una escena similar pero la verdadera razón del nombre es la anteriormente citada.

No obstante, sí es cierto que los navíos salían de este punto. De hecho, en 1609 zarpó Henry Hydson con su Halve Maen (Media Luna) hacia América, donde descubrió la isla de Manhattan y fundó Nueva Amsterdam, después rebautizada Nueva York cuando pasó a manos inglesas, como ocurrió también con el río Hudson, que lleva su nombre adaptado al gusto anglosajón. Incluso otra placa recuerda el aniversario del primer viaje a las Indias Orientales.

El Schreierstoren se utilizó como edificio de oficinas de la autoridad portuaria holandesa hasta los años sesenta. Después se rehabilitó para albergar una popular cafetería-restaurante llamada VOC, que celebra banquetes de boda y en verano coloca terrazas para que la gente pueda acercarse a tomar algo desde sus lanchas.

Foto: wikimedia