Guadalest, castillos y museos

vuelos baratos a Alicante

Reservar alguno de los vuelos baratos a Alicante debería llevar implícita una visita a Guadalest, uno de los pueblos más turísticos y fascinantes de la provincia pese a su pequeño tamaño y a que no tiene playa.

Guadalest no está en la costa sino enclavado en las montañas que forman el valle del río homónimo, con un espléndido pantano al fondo y rodeado por agudos riscos que forman un magnífico sistema defensivo que en otros tiempos se aprovechó para construir castillos. Hay dos, concretamente. Uno, el más representativo al aparecer en casi todas las fotos y postales, es el musulmán de la Alcozalba (siglo XI), del que sólo quedan las ruinas de un torreón emergiendo de la roca y al que se acompaña de un pequeño campanario vecino. El otro es el de San José, conquistado por los cristianos en el siglo XIII y que fue semiderruido por un terremoto en 1644 y una explosión en 1708 durante la Guerra de Sucesión española.

El conjunto fue declarado Histórico-Artístico en 1974 y la villa está catalogada como Bien de Interés Cultural porque tiene la mayor proporción de museos per cápita de toda la provincia de Alicante: nada menos que nueve para doscientos quince habitantes. Se trata del espeluznante Museo Medieval de la Tortura (que puede completarse con los bajos del Ayuntamiento, prisión del siglo XII), la Casa de Orduña (del siglo XVII, aunque muestra mobiliario del XIX), Museo de Miniaturas (hay que verlas con lupa: los Fusilamientos de Goya pintados en un grano de arroz, la estatua de la Libertad en el ojo de una aguja, la Maja desnuda pintada en el ala de una mosca, etc); Museo Microgigante (de miniaturas y esculturas gigantes); Etnológico; Antonio Marco (de belenes y casa de muñecas); Ribera Girona (arte contemporáneo de este artista); Museo de Saleros y Pimenteros (nuevo centro ubicado en el castillo); y la Colección de Vehículos Históricos (un centenar de motos y coches de los años veinte a los setenta).

A pesar de las oleadas de turistas que desembarcan en el pueblo, a la parte más antigua hay que llegar a pie a través de un túnel abierto en la roca, lo que no hace sino aumentar el encanto del lugar. Hay que insistir en lo de los vuelos económicos.