Museo Fragata Presidente Sarmiento


shutterstock 2113618 Museo Fragata Presidente Sarmiento

Para poder contemplar uno de los Monumentos Históricos Nacionales más singulares de Argentina hay que hacer dos cosas: primero, reservar alguno de los vuelos baratos a Buenos Aires y, segundo, trasladarse hasta el dique III de Puerto Madero. Allí está anclado el que fue primer buque escuela de la Armada nacional, el Presidente Sarmiento, hoy transformado en Museo Naval y visitable de lunes a viernes entre las 9:00 y las 20:00 y fines de semana de hasta las 22:00.

Fue encargado en 1895 a un astillero británico, el Laird Brothers de Birkenhead (Liverpool) para cubrir la necesidad de enseñanza de los cadetes y lo diseñó el ingeniero Bevis siguiendo los planos de otro navío creado por él, un clípper que había ganado tres veces la regata Inglaterra-Cabo de Buena Esperanza llamado HMS Clive. Botado el 31 de agosto de 1897, recibió el nombre de Presidente Sarmiento en honor del político bajo cuyo mandato se había fundado la primera Escuela Naval Militar argentina, Domingo Faustino Sarmiento. Era una fragata de tres palos (midiendo el mayor 54,3 metros de altura), casco de acero forrado de madera de teca, 85,5 metros de eslora y 13,32 de manga. Disponía de una superficie vélica de 2.300 metros cuadrados, aunque también contaba con un motor de dos hélices de 1.800 cv, con expulsión por una pareja de chimeneas, que le permitía alcanzar una velocidad de 13 nudos. Para dirigirlo tenía una rueda de timón triple. El precio final ascendió de 143.143 libras esterlinas.

Pese a estar dotado de armamento 12 cañones, 2 ametralladoras y 3 tubos lanzatorpedos), obviamente no estaba destinado al combate sino a la enseñanza. Realizó su primera singladura a Europa el 14 de julio de 1898 al mando del capitán Enrique Thorne, tocando los puertos de Vigo y Génova antes de regresar a Buenos Aires. Desde entonces y hasta 1939 llevó a cabo 39 viajes más, recorriendo un total de 1.100.000 millas marinas y formando a 23.000 cadetes. Había estado presente en las revistas navales con ocasión de las coronaciones del káiser Guillermo, Eduardo VII y Alfonso XIII y en la inauguración del Canal de Panamá, pasando entonces a limitarse a salidas nacionales de entrenamiento. Dejó de navegar en 1961 y al año siguiente lo declararon Monumento Histórico Nacional, siendo relevado en sus funciones por la fragata Libertad.

Si uno reserva alguno de esos billetes baratos y decide visitarlo se lo encontrará anclado, pintado de blanco, con la República Argentina como mascarón de proa. A bordo se ven el comedor, la cocina, una peluquería y los camarotes a los que sólo los 32 oficiales de alta graduación tenían derecho, pues el resto -unos trescientos marinos- debían dormir en coys al viejo estilo. También hay algunas piezas pintorescas, como una piedra de la Gran Muralla china, una bandera argentina cuyo sol tiene los ojos achinados porque se bordó en Shangai y el cuerpo disecado de Lampazo, un perro terranova que fue mascota del buque.

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