Centro Pompidou de París


shutterstock 4002313 Centro Pompidou de París

Hoy en día son muchos los turistas que, haciendo uso de los vuelos baratos a París, visitan el Centro Pompidou; hasta seis millones al año. Pero cuando se inauguró este innovador edificio en 1977 fue duramente criticado por algunos que lo comparaban con una refinería o lo denominaban satíricamente Notre Dame de la Tuyauterie (Nuestra Señora de la Cañería).

El Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou, que tal es su nombre completo, es un museo de arte moderno y contemporáneo enclavado en el barrio de Beaubourg, el “barrio bello” que recibió su nombre de los comerciantes que se instalaron en él durante la Edad Media y que, sin embargo, con el tiempo entró en decadencia y en el siglo XIX se convirtió en residencia de los estratos más pobres de la ciudad. Allí se alzaba el Mercado de Les Halles, que provocaba graves problemas de tráfico y fuertes olores, así que se decidió su derribo, adjudicándole al solar un uso cultural para regenerar la zona.

El presidente George Pompidou fue uno de sus principales impulsores, convocando un concurso arquitectónico al que se presentaron 681 proyectos de 49 países. En 1972 resultó elegido el de que firmaban los italianos Renzo Piano y Gianfranco Franchini con el británico Richrad Rogers: un prisma rectangular de 166 x 60 x 42 metros que es como un edifico dado la vuelta, con las tuberías, conducciones, ascensores, escaleras, tirantes de acero y demás colocados en el exterior, a plena vista en la fachada de la calle Renard, que dejaban en el interior 7.500 metros cuadrados de espacio libre para las exposiciones. Un ingenioso código de colores sirve para que los técnicos de mantenimiento no se confundan: azul para el aire, verde para el agua, amarillo para el cableado eléctrico y rojo para los espacios de paso.

En la fachada que da a la plaza (en la bimilenaria calle Saint Martin), una escalera mecánica envuelta en un tubo de plástico transparente va recorriendo los siete pisos mientras ofrece al visitante una magnífica vista de París. Pompidou, el promotor, no pudo disfrutar de ella porque murió antes de que se terminaran las obras, luego rehabilitadas entre 1997 y 1999, como tampoco llegó a ver la selección de artistas que tienen allí sus obras: Picasso, Kandinsky, Matisse, Miró, Braque, Max Ernst, Chagall, Pollock, Duchamp y otros cuya obra empieza a partir de 1905.

Aparte del museo, hay salas para exposiciones temporales, un Centro de Creación Industrial, la Biblioteca Informativa con aforo para 2.000 lectores, foros de conferencias y debates, cines, tiendas de regalos, restaurante y el Salón de los Niños. Todo pensado para que la visita sea lo más amena posible. Razones suficientes para ponerse a buscar billetes de avión baratos a la Ciudad de las luces.

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