Si tienes previsto tomar uno de los vuelos baratos a Bucarest, una de las visitas más importantes de la ciudad es el Museo Nacional de Arte, situado en la calea Victoriei número 49-53. Es ésta la avenida más antigua de la capital, surgida en 1692 a partir del complejo destinado a hospedaje de viajeros y comerciantes foráneos, que en aquellos tiempos quedaba en las afueras. Hoy sólo sobrevive la biserica Kretzulescu y el resto se ha convertido en el centro de la ciudad, aledaño de la plaza de la Revolución: un lugar emblemático de la historia reciente de Rumanía desde el que en 1989 la televisión retransmitió la revolución surgida contra Nicolae Ceaucescu y los últimos momentos del dictador, tras su huida en helicóptero desde la terraza de la sede del Partido Comunista, su posterior arresto y su ejecución.
Algunos edificios de la zona aún tienen impactos de bala de entonces pero otros, en cambio, han sido cuidadosamente restaurados para su uso público cultural. Es el caso del mencionado museo, que tiene su sede en el antiguo Palacio Real encargado por el rey Carol II en 1927 al francés Gottereau tras el incendio del predecesor Palacio Golescu . El arquitecto galo lo concibió en estilo neoclásico y terminó las obras en 1935, pero la familia real no tendría tiempo de disfrutarlo apenas. El estallido de la Segunda Guerra mundial aupó al gobierno al fascista Ion Antonescu hasta que en 1944 el nuevo monarca Mihail encabezó un golpe de estado y le derribó.
Sin embargo él mismo tendría que abandonar el trono y marchar al exilio al quedar Rumanía tras el Telón de Acero. En 1948 el palacio fue nacionalizado y pasó a albergar las colecciones reales de arte, ahora expropiadas y convertidas en patrimonio de los ciudadanos. Además se les añadieron otras recopiladas con piezas recopiladas por todas las regiones del país y las aportaciones de nuevos artistas.
Los fondos del museo quedan estructurados así en tres grandes secciones: galería de Arte Medieval rumano, un impresionante conjunto de iconos, manuscritos y objetos religiosos de todo tipo, muchos de ellos elaborados en metales preciosos; galería de Arte Moderno, formado por obras de artistas locales contemporáneos desde 1900 (Constantin Brancusi, Theodor Aman, Gheorghe Tattarescu…); y galería de Arte Europeo, que aglutina lienzos de maestros europeos de todos los tiempos como El Greco, Van Eyck, Rubens, Courbet, Delacroix, Pisarro, Signac, Manet, Renoir o Sisley y esculturas de Rodin y Camille Claudel entre otros muchos. También hay nombres españoles en la lista, como Alonso Cano o Zurbarán, por ejemplo.
Es interesante una visita por esta calle del Victoria cuyo nombre evoca la independencia del país en 1878. Y es que en su entorno se encuentran otros palacios-museo que le dan a Bucarest ese aire monumental que le hizo ganarse el apodo de Pequeño París en los felices años veinte. Echa mano de los muchos vuelos económicos en oferta y podrás comprobarlo.
