
Una de las visitas que has de hacer aprovechando los vuelos baratos a Bilbao es la de la Catedral-basílica de Santiago. Es un templo de dimensiones relativamente reducidas (1.100 metros cuadrados, 51,5 metros de longitud y 22,3 de ancho) porque no fue consagrado catedral hasta 1949, cuando el papa Pío XII creó la diócesis de Bilbao desgajándola de Vitoria.
Esta construida sobre dos iglesias previas, una de ellas anterior a la fundación de la ciudad (año 1.300), la otra una ampliación de la misma. Un incendio en 1374 devastó el edificio y obligó al papa Gregorio XI a ofrecer indulgencias a quien colaborara en la financiación de la construcción de uno nuevo. Así empezaron las obras de la actual catedral, si bien los trabajos fueron lentos, con sucesivos añadidos y reformas que le dan el aspecto ecléctico que presenta. La última restauración empezó tras las graves inundaciones de 1983 y terminó en el año 2000.
Lo primero que llama la atención al plantarse ante la fachada, de sillería arenisca, es su estilo neogótico decimonónico. Efectivamente, entre 1880 y 1890 se derribó la barroca para sustituirla, obra del arquitecto Severino Achucarro. Una portada ojival, con sus arquivoltas, es continuada en altura por una balconada sobre la que destaca el rosetón. A un lado, la única torre presenta tres cuerpos con un total de 64 metros de altura en los que se localizan sucesivamente el reloj y el campanario coronados por un chapitel.
El interior, en cambio sí es gótico verdadero. Tiene planta basilical con tres naves, la central más alta, con capillas entre los contrafuertes, un triforio que rodea casi todo el recinto y un sistema de vidrieras que incluye tres rosetones y diecisiete ventanales, lo que permite gran iluminación natural. En el coro hay un órgano moderno (para diciembre están programados varios conciertos) y la sacristía, en estilo gótico renacentista del siglo XVI aunque remodelada en el XIX, es un espacio rectangular con bóveda de crucería, claves decoradas y plementería pintada de curioso azul celeste. Desde la girola se baja a una cripta donde pueden contemplarse los restos arqueológicos del primer templo y un arca que contiene los restos de San Fructuoso y San Bonifacio, entre otras reliquias.
Otros elementos de interés son el claustro gótico, redecorado entre 1924 y 1931 con pináculos, gárgolas y tracerías flamígeras; el gran pórtico sur, donde estaba el primitivo cementerio, sostenido sobre gruesos pilares por problemas de sustencación del terreno (originalmente había marismas); y la llamada Puerta del Ángel (norte), con parteluz y trasdós labrados en gótico florido, y que debe su nombre a un retablo con la figura del arcángel San Miguel que había en claustro (aunque también se la llama Puerta de los Peregrinos porque hay que tener en cuenta que Bilbao está en pleno Camino Norte de Santiago y la catedral lleva el nombre de este santo).
Cuando llegues a la ciudad en ese vuelo barato no olvides darte una vuelta por esta original iglesia que, además, está situada en pleno casco antiguo, junto a la ría del Nervión.