El Palacio de la Almudaina

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No es difícil encontrar vuelos baratos a Palma de Mallorca. Algunas aerolíneas de vuelos low cost incluso trabajan esa ruta de forma preferencial. Así que cuando visites la isla una de las cosas que te recomendamos ver es el Palacio de la Almudaina.

Construido sobre una fortaleza árabe (Al Mudaina significa ciudadela) que a su vez usurpaba un emplazamiento romano, el arquitecto Pere Salva, autor también del castillo de Bellver, dotó al edificio de una belleza y exquisitez tales que este Real Alcázar, actualmente parte del Patrimonio Nacional, no sólo fue residencia de los monarcas del reino mallorquín sino que incluso actualmente lo emplea Juan Carlos I en las recepciones oficiales.

La Almudaina, conocida en tiempos de la conquista como Zuda, es un edificio rectangular con cinco torres almenadas. La del homenaje, en el Patio de la Reina, está coronada por una estatua en bronce del arcángel San Gabriel. Varios estilos fueron incorporados sucesivamente desde que Jaime II decidió reedificarlo siguiendo el modelo del Palacio de Perpiñán. Más tarde el emperador Carlos V le añadió una planta superior y su hijo Felipe II lo convirtió en sede de la Real Audiencia y de la Capitanía General de las Islas, cometido este último que continúa hoy en una parte del edificio (en total son 20.000 metros cuadrados).

Como decíamos antes, el lugar es ecléctico en cuanto a estilos. Las estructuras de la planta baja, por ejemplo, son medievales: el salón de Audiencias, el Tinell, un patio de armas, una serie de aposentos y, lo más precioso, la pequeña Capilla Real. Ésta, dedicada a Santa Ana, es gótica aunque tiene una portada románica. La planta superior, la utilizada en los actos oficiales, es más moderna: su decoración se basa en mobiliario y elementos del los siglos XVI-XX procedentes de otros Reales Sitios. Tras el palacio están los jardines S’hort del Rey, decorados con fuentes y una original escultura del artista Alexander Calder.

La Almudaina se erige en la calle Palau Reial, frente a la catedral de Mallorca. Aunque está abierta al público como museo algunas de sus estancias permanecen cerradas para uso de las autoridades militares.

Abre mañanas y tardes de 10:00 a 14:00 (sábados hasta las 14); en verano no cierra a mediodía pero sí lo hace los domingos.