La Torre del Oro


shutterstock 34858180 La Torre del Oro

Uno de los símbolos visuales de Sevilla es, sin duda, la emblemática Torre del Oro. Si decides visitar la capital andaluza y aprovechas algún vuelo barato, la encontrarás pasando por la Puerta de Jerez, que divide en dos el casco antiguo de la ciudad. Pese a lo que cree mucha gente, no es un edificio religioso como la Giralda. Antes al contrario, se trata de un bastión defensivo, el último que formaba parte de una muralla que unía los Reales Alcázares con el viejo puerto fluvial.

Construida por los almohades en 1222, tenía una atalaya gemela al otro lado del río, en lo que hoy es el barrio de Triana; entre ambas se tendía la gruesa cadena que cerraba el paso a los barcos no autorizados y que ha quedado inmortalizada en muchos escudos. La Torre presenta un primer cuerpo poligonal de doce caras y un segundo hexagonal horadados por pequeñas ventanas y saeteras y protegidos por almenas. Predomina el aspecto recio, pese a la estilización que proporciona la torreta superior, circular y añadida en 1726. Las paredes estaban cubiertas por azulejos dorados, de ahí el nombre, aunque hay quien cree que en realidad se debe al oro americano que se descargaba y guardaba tras sus muros.

Y es que, en efecto, la Torre del Oro, tuvo ese cometido entre otros (también sirvió de polvorín, prisión, capilla y oficina administrativa portuaria), quedando como recuerdo de ello el Museo Naval que alberga en dos de su plantas: mapas, cartas náuticas, fósiles, documentos históricos, maquetas, instrumentos de navegación… Los fondos procedían del Museo Naval de Madrid, que los cedió en 1936, cuando se fundó este hermano pequeño (tan pequeño que sólo admite 50 visitantes a la vez).

Hay muchos vuelos baratos a Sevilla y el precio de la entrada a la Torre del Oro tampoco sube mucho: 2 euros.

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