Alicante, visión general

Vuelos baratos

Alicante fue, en su origen, un puerto comercial fundado por Roma en torno al año 200 A. C., si bien este emplazamiento se situaba tres kilómetros del actual. Habría que esperar la llegada de los musulmanes, quienes levantaron un castillo en una colina frente al mar a partir del cual fue creciendo la ciudad. Así pues, puede considerarse al castillo de Santa Bárbara como punto focal. Quizá por eso aún se vislumbra el perfil de una Cara de Moro en sus rocas; el mejor punto para verla es la pequeña playa del Postiguet, un lujo en pleno casco urbano. Quienes quieran una más grande pueden desplazarse en bus o tranvía hasta la de San Juan.

El derribo en el siglo XIX de las murallas que encorsetaban la necesaria expansión dio origen a espaciosos paseos (la Rambla, que separa el casco antiguo del nuevo, o la Explanada marítima, hecha con sus escombros, aunque no lo parezca por el mosaico que decora el suelo) que se sumaron a arterias más antiguas -aunque fundamentales- de la ciudad, como la calle Labradores, zona residencial para la nobleza que aún conserva alguno de los palacetes que se erigieron en ella.

También aparecieron plazas (la de Los Luceros o la de Gabriel Miró, por ejemplo), parques (el de Canalejas, embellecido con ficus centenarios, regala al peatón una bienvenida sombra en verano), teatros, fuentes, etc. En esa línea, pero mucho más reciente, hay que destacar la última gran aportación arquitectónica: el Paseo Volado sobre el mar, construido con motivo de la salida oficial en Alicante de la regata Volvo Ocean Race 2008.

Y no hay que olvidar el barrio de Santa Cruz, que tapiza la ladera de la colina hasta la base misma del castillo y por cuyas cuestas desfilan las procesiones de Semana Santa. Tampoco los monumentos. Empezando por el Ayuntamiento (dieciochesco, si bien su lujoso Salón Azul es decimonónico, construido con motivo de la visita de la reina Isabel II a la ciudad) y siguiendo por la Concatedral (de estilo herreriano), la gótica basílica de Santa María (en realidad una mezquita cristianizada).

¿Se puede añadir algo más para decidirse a elegir entre la variedad de vuelos baratos a Alicante en la Red y disfrutar de su encanto mediterráneo? Se puede: tres importantes museos como de Las Fogueres (la fiesta alicantina de San Juan), el de Belenes y el de Aguas. Y, ya metidos de lleno en aspecto cultural, citemos también a Lucentum, un yacimiento arqueólogico cercano, de tiempos ibero-romanos.