La catedral de Sevilla y la Giralda

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¿A que no sabes cual es el edificio religioso más grande de España y tercero de Europa? Coge un vuelo a Sevilla y lo encontrarás allí, enclavado en pleno barrio de Santa Cruz; se trata de la catedral, el monumento símbolo de la ciudad gracias a la torre de su campanario. Vamos a verlo despacio,

La catedral fue construida en estilo gótico entre los siglos XV y XVI sobre el terreno que ocupaba la gran Mezquita Mayor de los almohades desde 300 años años antes, a su vez asentada encima de un templo visigodo del que aún quedan restos. De hecho también sobrevivió un vestigio -y fundamental- de la época árabe, el minarete de 1198 popularmente conocido como la Giralda por el Giraldillo o veleta que corona su centenar de metros de altura: es una figura de bronce que representa la Fe cristiana y, desde 1568, junto con el campanario diseñado por Hernán Ruiz, sustituye a las esferas mahometanas del mismo metal que había originalmente; puedes subir hasta la balconada y contemplar la ciudad a vista de pájaro.

Respecto a la iglesia propiamente dicha, una vez traspasada la línea de pilares encadenados que delimita el zócalo catedralicio (son de origen romano; se trajeron de Itálica), lo primero destacable es su fachada, marcada por la peculiar Puerta de la Asunción. El adjetivo se debe a que esta portada gótica no se terminó ¡hasta 1833! Todo un récord de demora. Una vez en el interior, iluminado por vidrieras flamencas, es obligatoria la visita a las ricas capillas que la componen, con importantes obras de arte como el Cristo de la Clemencia -escultura barroca de Martínez Montañés- de la Sacristía de los Cálices, la Virgen de los Reyes -patrona de Sevilla tallada en estilo gótico-, la Custodia Procesional del siglo XVI o los cuadros de Murillo -sevillano de nacimiento-, Zurbarán y Goya que puedes encontrar durante el recorrido.

Mención aparte merece la Capilla Mayor, protegida tras un soberbio enrejado de 1518. El retablo, un espectacular conjunto formado por 44 paneles tratados con la técnica del dorado, es una obra maestra del gótico cuya autoría corresponde a artista españoles y flamencos. Delante, sobre el altar, está la figura de la Virgen de la Sede, que da nombre a la catedral.

Pero aún hay dos lugares de especial interés en este templo. Uno es la tumba de Cristóbal Colón, situada en el brazo derecho del crucero para acoger los presuntos restos mortales del Descubridor, traídos desde Santo Domingo cuando España dejó la colonia en 1898. El otro es el Patio de los Naranjos, vestigio también de la antigua mezquita árabe: este atrio descubierto a la manera de claustro era donde los fieles musulmanes hacían sus obligadas abluciones antes de los rezos.