Madrid, kilómetro cero

Vuelos a Madrid
Puede que muchos no sepan que el kilómetro cero de la red viaria española se encuentra en la Puerta del Sol de Madrid, bien señalizado con una placa de metal. Es un detalle anecdótico que aprovechamos para poner en el tapete la recomendación de visitar la capital de España, aprovechando la las numerosas ofertas de vuelos a Madrid que han abierto estos últimos años casi todas las aerolíneas.

Como su propio nombre indica la Puerta del Sol era una de las antiguas entradas de la ciudad, la oriental en concreto. Con el tiempo quedó integrada en el casco urbano y el bastión que la custodiaba fue sustituido por una iglesia. Las transformaciones continuaron impuestas por el transcurso de los años. El aspecto actual de la plaza es muy diferente al que presentaba, por ejemplo, el 2 de mayo de 1808, cuando el pueblo madrileño se levantó contra las tropas napoleónicas. Aunque en la famosa pintura de Goya La carga de los mamelucos no se aprecia, la parte central del lugar no estaba despejada sino ocupada por una manzana de edificios que fueron derribados a mediados del siglo XIX para darle la imagen actual.

Fue este nuevo recinto resultante, en forma de media luna, el que sirvió de escenario para algunos momentos históricos más: la desamortización de Mendizábal que echó abajo los dos conventos de la plaza; la muerte de prestigiosos generales (Canterac, Quesada, Fulgosio) en luchas callejeras decimonónicas contra brotes revolucionarios y liberales; el asesinato en 1912 del presidente del Gobierno José Canalejas por un anarquista, cuando contemplaba distraídamente una famosa librería; la proclamación de la Segunda República desde los balcones de Gobernación en 1931…

La Puerta del Sol tiene algunos elementos decorativos emblemáticos que se las han arreglado para perdurar en el tiempo. Uno de ellos es la pequeña torre que corona el edificio principal, Casa de Correos con Carlos III, luego Ministerio de Gobernación (1847) y hoy sede del Gobierno de la Comunidad Autónoma; en ella está el reloj más popular del país, el que siguen la mayoría de los españoles pot televisión (desde 1962) atragantándose con las uvas mientras da las campanadas cada Nochevieja. También son destacables la entrañable figura de Tío Pepe que, con su botella ensombrerada y guitarrera, consiguió salvarse del decreto municipal que eliminaba la publicidad de neón de los edificios; y la figura ecuestre de Carlos III, el mejor alcalde de Madrid, nueve metros de bronce colocados en 1994 con un dispositivo electrónico que aleja a las palomas. Mención aparte merece, la estatua del Oso y el Madroño, símbolo de Madrid por excelencia.