
No es difícil encontrar por Internet vuelos a Boston, una de las ciudades más antiguas de EEUU. Fundada en 1630 por peregrinos puritanos, su verdadera entrada en la Historia la hizo en 1776 al servir de escenario a algunos de los primeros brotes independientistas contra el dominio británico. Hoy, esos barrios por los que soldados y patriotas anduvieron a tiros (Back Bay, Charlestown, Beacon Hill… ), componen un destino turístico en sí mismos. Muchos conservan sus edificios victorianos y góticos, alumbrados por viejos faroles de gas.
Una de las cosas más interesantes de este lugar es la facilidad con que se han montado las visitas a los viajeros, cuatro trayectos diseñados para recorrer a pie desde el centro urbano hacia fuera siguiendo, en cierta forma, la planta estrellada del metro. El recorrido más clásico por la ciudad se llama Freedom Trail y te lleva a conocer las raíces de la Revolución -aún se conmemora con la Ceremonia del té- desde el Parque Boston Common (el más antiguo de América) hasta el Bunker Hill, pasando por la vieja Casa de Reuniones o el domicilio de uno de los héroes revolucionarios, Paul Revere.
Otro recorrido, el Black Heritage, sitúa al viajero en el siglo XIX y sus luchas contra la esclavitud. Aquí pueden verse casas empleadas para ocultar esclavos huidos o para celebrar reuniones abolicionistas; también el domicilio familiar del militar Robert Gould Shaw, coronel del primer regimiento que empleó soldados negros, el 54º de Massachussets, y cuya vida se llevó al cine en la película Tiempos de gloria.
El tercero es el Women’s Heritage: como su propio nombre indica, va siguiendo los logros llevados a cabo por varias mujeres famosas.
Por último, el Harborwalk se centra en la historia portuaria. Además, en el muelle de Charlestown está fondeada la fragata USS Constitution, botada en 1798 y hoy convertida en fascinante museo naval.